Monthly Archives: January 2006

¡¡Tengo telescopio!!

¿Para qué sirve un blog? Sirve, por ejemplo, para que la gente que te rodea conozca otras facetas de ti, que en principio no tendría ocasión de conocer… hace unos días escribía con melancolía sobre astronomía, y…

Cual fue mi sorpresa al abrir el correo un domingo por la mañana, y tener un e-mail de Jesús, un artista gráfico, compañero del trabajo. Me cuenta que dando un paseo ha encontrado ¡un telescopio tirado en la basura! Y habiendo leído mi blog, y conociendo mi afición, ¡me lo regalaba!

Telescopio Pasé por su casa a recogerlo, y lo llevé a la mía. Es un reflector de 114mm de diámetro y 900mm de focal, con un par de oculares, y trípode con montura ecuatorial. Si fuera nuevo, valdría unos 500 euros. Increible que alguien lo tirara a la basura. Por lo que se ve, el propietario ni sabía usarlo, porque ni estaba ajustado correctamente. Realmente está bastante sucio, pero con una buena puesta a punto podremos ver los anillos de Saturno, los satélites de Júpiter, la Luna, y lo poco que deje el contaminado cielo de Barcelona. De momento ya hemos visto un sol pintado en la pared del balcón del vecino 😉

¡Gracias Jesús!

El Parc del Laberint

La mejor manera de conocer Barcelona es imaginar que sólo te queda un mes de estancia allí. Supongo que es igual que cuando te dicen “aprovecha tu vida como si este fuera tu último día”, carpe diem, sólo que es más fácil creerte que te irás de una ciudad que de una vida.

El Parc del Laberint Hoy he estado en El Parc del Laberint, unos jardines de estilo neoclásico muy interesantes, con zonas boscosas, edificios clásicos, multitud de fuentes y detalles, y por supuesto, el laberinto. Alguien me dijo que allí se filmó “Mucho ruido y pocas nueces”, lo cual da una idea de como es la parte menos boscosa. Desde luego, vale la pena ir, tanto por el agua como por el propio laberinto. ¡Es tremendamente divertido! Te lo pasas en grande tratando de buscar la salida, sufriendo alegres arrebatos de escepticismo en cada bifurcación.

De la ciudad aun me queda, al menos:
· Comer en La Boqueria
· Subir una noche al Observatorio Fabra
· Los Jardines de Costa i Llobera, al otro lado de Montjuïc
· La Playa de la Barceloneta
· El Parc del Guinardó
· La parte de atrás de Collserola
· Unos cuantos museos

¿Cuando dejé de mirar las estrellas?

Telescopio HubbleUna amiga ha cumplido los veintitodos, y eso me hace pensar que lo mismo me sucederá a mí en Septiembre. Hoy miraba webs de venta de telescopios. Los precios son increiblemente baratos, comparados con los de hace diez años, cuando también los miraba. Por entonces mi poder adquisitivo era nulo, y aquellos precios me parecían demasiado astronómicos.

¡Hace años que no miro las estrellas!

Hace diez años solía salir con los amigos, equipados con telescopios y abrigos, a hacer observaciones astronómicas. Era siempre divertido ir a la montaña y ver Júpiter, Saturno, y unas cuantas galaxias. O en verano fascinarse ante la caída de las Perseidas (las más famosas estrellas fugaces). Sin embargo, toda aquella afición parece haberse extinguido. Cosas van y cosas vienen. Ahora las únicas estrellas que veo son los “hoshi” (estrella en japonés, una posición sobre el tablero de Go).

¿Habrán estrellas dentro de diez años?

P.D: Aun tengo pendiente subir un día al Observatorio Fabra, que está en una montaña junto a Barcelona. Y no estaría mal conocer a una estrella allí… 😉

Un año de riquezas

¡¡ Feliz año 2006 !!

En la nochevieja del 2004-2005 un amigo alemán (Andrej) nos trajo una costumbre típica de los tiempos de su niñez. Se compraba un kit con unas figuritas de plomo (más bien estaño, diría yo) y una cuchara. En el inicio del nuevo año cada niño derretía una figura poniéndola sobre la cuchara y calentándola con una vela. Cuando el metal se hacía líquido se dejaba caer en un recipiente con agua e inmediatamente se solidificaba tomando una nueva forma. Según la forma, o lo que el niño creyera ver, se interpretaba un suceso del año entrante. En aquella nochevieja, en San Vicente (Alicante), mi figura de metal tomó forma de una espada, como significando que durante el 2005 tenía que luchar. Algo de razón tuvo.

MonedasEn la pasada nochevieja 2005-2006, en mi casa de Barcelona, volvimos a repetir el experimento. Aunque esta vez no teníamos a Andrej ni sus figuritas, así que usamos estaño de soldar enrollado. A los amigos les salió un poco de todo: un bastón, un palo de golf, un zapato. ¿Y a mí? Monedas. De estilo de tiempos antiguos, como las de la foto. Volví a intentarlo con otro poco más de estaño, y más de lo mismo… y otra vez más, para obtener más monedas. Así que está claro: este año será uno de riquezas.

P.D: ¿O quizás me contratarán en la fábrica de moneda y timbre?