Monthly Archives: January 2014

El misterio de los agujeros en los palacios

agujerosMe gusta tener visitas y hacer de guía en los palacios de Seúl. Llevo a mis amigos, y les voy explicando todos los detalles que fui descubriendo por mi mismo.

Últimamente, cosa que no me gusta, en varios palacios han puesto guías “obligatorios”, que no te permiten separarte del grupo, de una ruta marcada, y te acaban contando lo que ya viene en el folleto explicativo que puedes tomar a la entrada. Se pierde mucho la capacidad de exploración propia, de fomento de la curiosidad.

Uno de los detalles que me gusta explicar son los agujeros en el suelo, cerca de las paredes de muchos pabellones. Como se ve en la foto, hay pequeños agujeros formando casi una línea perfecta. Paralelos a las paredes, con forma casi redonda, algunos con gravilla dentro… ¿qué son?

Algunos me dicen que son decorativos, o quizás tenían una función litúrgica. Otros, más prácticos, indican que podrían ser marcas de la construcción del pabellón. La solución es más natural y sencilla. Un bello ejemplo de acción del tiempo, cayendo desde las puntas del tejado.

Soban, un restaurante coreano en Barcelona

불고기Comer en un restaurante coreano fuera de Corea es complicado. Primero porque no hay mucha oferta, especialmente en España, donde hay muy poca inmigración de coreanos (todo lo contrario a los chinos). Segundo porque si estás acostumbrado a los precios de Corea, todo te parecerá caro. Y tercero, porque se pierden los detalles auténticos, como que el ban-chan (kimchi y otros aperitivos encurtidos) aparece en la mesa gratuitamente (eso si, la etiqueta dice que no se pueden pedir).

Aprovechando mi estancia invernal en el Mediterráneo me planteé escribir un Top 5 de los restaurantes coreanos de Barcelona. Conozco media docena, pero solo he visitado 3, así que era una buena excusa para probar el resto. Sin embargo, la suerte quiso que un amigo descubriera uno nuevo, cerca de casa…

김치볶음밥El restaurante Soban (소반) abrió sus puertas hace pocas semanas, casi en la esquina de Rocafort y Roselló. Su nombre se refiere a la típica mesita plegable para comer, aunque en realidad no tienen mesas bajas. Al entrar solo vi coreanos comiendo, lo cual da muchos puntos. La jefa es una auténtica “ajumma”, en el mejor de los sentidos. Nos trae el menú en español, pero yo decido pedirle menú en coreano, hablando en coreano: su sorpresa fue tremenda. Por cierto, ambos menús tienen los mismos platos.

Pedimos bastantes platos, y la sorpresa fue también tremenda, ya que era todo barato (para Barcelona) y de gran sabor. El kimchi bindetok (6.90€) me hizo recordar el mercado de Kwangjang. La sopa de mandu (4€) era sencilla pero efectiva. El kimchi bokeumbab (6.90€), un plato que he ignorado en Corea, estaba suave y jugoso. El bulgogi (11€), más normal pero apetecible. Por destacar también un punto negativo, el chapche (8€) estaba demasiado seco.

반찬Todos los ingredientes eran auténticamente coreanos. Y la mayor sorpresa fue que tras servir un par de platos, la jefa nos trajo 7 (¡siete!) platillos de ban-chan, para cuatro personas. Gratis. No sé si porque le caímos bien, porque acababan de abrir y aun no tiene el “chip” de Barcelona, o porque quieren ser realmente auténticos. Nuestros corazones se llenaron de felicidad. Comer hasta reventar, ¡como en Corea! Descontando alcohol, por 15 euros puedes reventar, aunque por 10 puedes comer (hay menú de mediodía) o cenar muy bien.

También quiero visitar el restaurante Hanna y el Seúl, pues me han hablado muy bien. Pero teniendo el Soban cerca de casa, perdonadme si no completo la comparativa antes de volver a Corea.

Ondol: el suelo caliente

Ondol (underfloor heating)El ondol (온돌, “piedra caliente”) es la calefacción típica de las casas coreanas, consistente en calentar el suelo. Con un invierno realmente duro, los coreanos necesitan una buena calefacción durante varios meses. Y de entre las diversas formas de calentarse, desde el siglo IV el suelo radiante ha sido la mejor opción.

Si visitas cualquier edificio antiguo en Corea, ya sea palacio, templo o casa, se ve que la planta del edificio queda por encima del nivel del suelo. Suele haber un acceso a la base, donde se colocaba un fuego, y en la parte opuesta unas chimeneas, para aspirar el aire caliente del fuego. Con esto se calentaba todo el suelo de la casa. Tenía el inconveniente de que se escapaba humo entre las rendijas de suelo, pero si fuera hace -10ºC y dentro 20ºC, seguro que no les importaba un poco de olor.

Underfloor heating!Hoy en día se utilizan tubos de plástico con agua caliente para calentar el suelo. Un calentador de agua y una bomba hacen el trabajo. No hay casa en Corea que no tenga calefacción de suelo. La sensación es muy agradable, porque calienta uniformemente la habitación. El único inconveniente es que cada unos pocos años hay que reparar las posibles fugas o roturas de los tubos; por eso en Corea se suele utiliza suelo de vinilo o de parquet, para poder acceder fácilmente.

Lo más sorprendente del suelo radiante es que no se use en España o en otros países. Cada vez que estoy en España recuerdo con nostalgia el placer del suelo caliente. A nivel técnico es fácil de instalar. Además, se usa menos energía para calentar la casa, ya que el agua suele estar a 40ºC, mientras que en los típicos radiadores el agua debe ser calentada a 80ºC o más. Y la sensación es la más natural, si la comparamos con otros métodos de calefacción, como los radiadores, fuegos o estufas varias. La calefacción de suelo radiante “no se nota”, simplemente no hay frío.

En España hubo épocas con este tipo de calefacción, como fue el hipocausto romano o el de algunas termas árabes. Pero por alguna razón hoy en día no se usa. Probablemente por la tendencia a usar baldosas de piedra o cerámica para el suelo, que necesitan cemento para su correcto asentamiento, y por tanto es difícil de levantar. Eso, junto con un invierno suave, nos deja sin este sistema de calefacción. Si algún día fuera propietario, dios no lo quiera, lo primero será… ¡el ondol!