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Recomendaciones de vuelo transcontinental

Volar a otro continente requiere tiempo y dinero. Para este post, me permitiré hablar del caso España-Corea, que es el que más conozco.

Lo ideal siempre es viajar en vuelo directo, pero entre España y Corea solo Korean Air ofrece la ruta, habitualmente por más de 1000€. La alternativa habitual es hacer una parada, y el precio queda entre 600€ y 900€ (ida y vuelta). Lo más barato que he visto fueron 440€ con Qatar en una oferta invernal, que no recomiendo a nadie, a menos que le guste hacer turismo a -10ºC.

ruta España-CoreaPrimero hay que mirar la ruta más rápida, siguiendo la curvatura de La Tierra, de España ¡a Pekín! Pues los vuelos a Seúl suelen pasar por Pekín, para evitar el espacio Norcoreano. Dicho esto, los hubs ideales para volar directo serían Moscú, Praga, Frankfurt o Munich; aunque no siempre hay ofertas. También son habituales los vuelos con parada en Londres, París (el horrible Charles de Gaulle), Amsterdam o Helsinki. Finalmente existen los vuelos parando en Oriente Medio, o directamente parando ya en el Este o Sureste asiático, pero solo los recomiendo a gente con escaso dinero o aventureros.

Vamos a tomar dos vuelos, uno europeo y otro transcontinental. En el europeo lo ideal es relajarse, leer algo, pero no dormir. Lo habitual es que den de comer una vez, durante el vuelo. El transcontinental es el duro…

El vuelo Europa-Asia suele cruzar la noche, así que hay que dormir lo máximo posible. Si consigues dormir suficiente, llegas a destino fresco. Si no, puede que tengas jet-lag los siguientes 3 o 4 días. Hay gente que se toma una aspirina o similar para prevenir el dolor de cabeza del zumbido del avión. Otros se toman pastillas para dormir, pero eso me parece excesivo. Un buen cojín y forzarse a estar relajado y dormir debería ser suficiente.

En esos vuelos suelen dar de comer 2 veces: a la hora de salir y una hora antes de llegar. Durante el tiempo restante, hay que forzarse a dormir. El aire en un avión transcontinental acaba siendo muy seco, así que es bueno llevar caramelos al vapor o de miel por si la garganta se resiente. Así mismo, beber toda el agua posible. Se puede ir hasta la zona de azafatas y pedir agua. De hecho, normalmente tienen vasos llenos ya preparados. Por supuesto, evitar beber alcohol y moderar el café.

Nada mas subir al avión uno se descalza, y se puede pasear en calcetines. No es mala idea dar 1 o 2 paseos de punta a punta del avión durante el vuelo, para activar la circulación de las piernas.

Siempre hay que llevar en el equipaje de mano un par de cambios de ropa (al menos calcetines y ropa interior). Antes de aterrizar la gente hace unas colas enormes tratando de ir al cuarto de baño, para arreglarse, cuando es mucho más sencillo ir a los aseos del aeropuerto una vez aterrizado. Ahí uno puede cambiarse la ropa interior para salir fresco.

inmigracionUna vez en el aeropuerto, hay que pasar por una serie de controles. Lo habitual es que en el mismo avión te den los 2 papeles a rellenar, antes de aterrizar, así que es buena idea tener un bolígrafo a mano durante el vuelo.

En el aeropuerto de Incheon se suele llegar a la terminal “concourse”, donde a veces ponen cámaras térmicas para controlar que no entre nadie enfermo. De ahí hay que tomar el trenecito subterráneo hasta la terminar principal. De ahí al control de inmigración, donde hay que tener la “Arrival Card” rellenada y presentar el pasaporte. El oficial te indica colocar los dedos índices en un lector de huellas, y mirar a una pantalla para tomar una fotografía.

mercanciasTras pasar el control de inmigración, toca recuperar las maletas. Básicamente echar un vistazo al panel a ver el número de cinta, y bajar hasta la cinta correspondiente. Luego, antes de salir a la calle, hay que entregar el otro papel, el “Custom Declarations”. Como es habitual, hay que decir a todo que NO. Cuando se entrega este papel, en algunas ocasiones te piden hacer una inspección de la maleta. Yo, para minimizar ese caso siempre me pongo en la cola detrás de algún “sospechoso”, esto es, una persona de piel más oscura.

Luego queda, si no se ha hecho en España, cambiar unos euros a wones, aunque recomiendo hacerlo en cualquier banco de Seúl, que será menos estafa que el aeropuerto. Igualmente también se puede sacar dinero con cualquier tarjeta de crédito.

Y… ¡ya estamos en Corea!


Resumen cosas a llevar en equipaje de mano:
– Cambios de ropa.
– Cojín hinchable para la cabeza.
– Caramelos.
– Bolígrafo.
– Aspirina.

Donde se unen 2 aguas

Vivir en Seúl, la segunda mayor área metropolitana del mundo (Tokio es la primera), es muy estresante. El tráfico intenso tanto de vehículos como de viandantes, el ritmo de la ciudad, el aire contaminado, y otros factores, minan diligentemente todo cuerpo humano. Así que buscando un poco de calma nos dirigimos hacia 두물머리(du-mul-mo-ri), “la cabeza de dos aguas”.
dumulmori

Llegar a Dumulmori es fácil. Basta tomar la línea jungang (중앙선) del metro en Wangsimni e ir hasta Yangsu (양수, “aguas gemelas”), en unos 45 minutos. Una vez allí hay se puede empezar el paseo por una pasarela para peatones que va junto a uno de los ríos. Alternativamente se puede alquilar una bicicleta junto a la estación. De hecho hay un carril bici que viene desde Seúl y llega hasta Yangpeyong.

Area mapLa belleza del lugar radica en la naturaleza. Dos masas enormes de agua, el Buk-hangang (río Han norte) y el Nam-hangang (río Han sur) se encuentran para formar el Hangang, antes de su paso por Seúl. Además, hay otros pequeños ríos que también desembocan por la zona. Pasear junto al borde del agua ofrece un espectáculo relajante, ataviado con bruma por la mañana y majestuosidad el resto del día.

La lengua de tierra que separa ambos ríos incluye un pequeño pueblo, estanques, varios jardines y puentes. Es recomendable visitar el jardín Semiwon (atención que no se permiten bicicletas) y de ahí cruzar por un puente de botes hasta el área principal.

두물머리Al final de la península destaca por si solo un impresionante árbol de 400 años, un Zelkova que marca el fin de la tierra. Un árbol que incluye la leyenda de una serpiente que vive en su interior y sale sólo cuando Corea está en peligro. También cuenta la historia que un soldado japonés, durante la ocupación imperial, quiso cortar este árbol pero su hacha se iluminó y se le rompió la mano, por lo que huyo despavorido.

En resumen, un lugar muy relajante para combatir el ritmo de la ciudad, a pocos kilómetros de la misma. No es un destino turístico primario, pues un visitante que quiera conocer los alrededores de Seúl debería ir antes a ver la impactante muralla de Suwon y quizás también el lago Ilsan en primavera (ambos al límite de 1 hora en metro desde Seúl). Tras esto, la cabeza de dos aguas espera.