Sintetizando sonidos con FM

Hace un par de semanas me compré un sintetizador nuevo, un Yamaha reface DX. Es de tamaño realmente pequeño, unos 53cm de largo (menos que un brazo), pero eso lo hace realmente transportable. Además puede funcionar con baterías, por lo que te lo puedes llevar al sofá y trastear con él.

A pesar de la pinta de juguete que tiene, es todo un sintetizador con gran capacidad de edición de sonidos. Sus miniteclas son, a pesar de su tamaño, suficientemente cómodas para poder tocar e improvisar.

Pero lo que me tiene encantado realmente es que su sistema de síntesis es la FM, o Modulación en Frecuencia.


La síntesis FM fue el primer sistema de sintesis digital, inventando en los 70 en Standford, pero patentado por Yamaha en los 80.

En los 70 los sintetizadores eran puramente analógicos, de modo que usaban como base unos osciladores con mucha riqueza de armónicos (onda de sierra o cuadrada) y luego aplicaba filtros para apagar ese sonido (con condensadores y resistencias). El resultado es una interfaz de síntesis sencilla, donde eliges la onda básica y la suavizas con el filtro.

Pero llegaron los 80 y cambió el paradigma: la FM (también usada en radio) se basa en empezar con ondas puras senoidales y combinarlas entre sí. Si modulas una senoidal con otra en frecuencia, se generan armónicos por todos lados. Si además eliges la frecuencia base de cada onda con cuidado puedes crear inarmónicos (campanas), e incluso ruido. Para rematar, encadenas hasta 6 generadores de onda (llamados “operadores”) y el resultado es de una riqueza sonora elevada. La interfaz de síntesis se complicó hasta casi necesitar un doctorado para poder crear sonidos. Pero la gama de sonidos que podía hacer un teclado se amplió enormemente.

Yamaha lanzó su DX7 en 1983 y se convirtió en un superventas. Para facilitar las cosas, incluyó 32 patches (sonidos ya diseñados) que se pueden escuchar en casi todas las canciones de los 80. Luego en los 90 llegaron mejores sistemas de sintesis, basados en sampling de instrumentos reales. Pero en los 90 también llegaron los PC y las primeras tarjetas de sonido. ¿Ad Lib, os suena? Fue el primer estandar de sonido en PC, y por supuesto usaba FM con un chip de Yamaha de 2 operadores y 9 canales. Luego las Soundblaster añadieron sampling, pero manteniendo el chip de Yamaha.


Quizás por eso me gusta mi nuevo reface DX, por nostalgia. Toco un sonido, y ahí está esa sonoridad del Monkey Island, o la flauta de Tikal del Fate of Atlantis, pero mejorada con tecnología de 2018. Como muestra, 3 sonidos creados por mí desde cero:

Este sintetizador además tiene una interfaz más clara que sus hermanos de los 80, por se pueden crear sonidos más fácilmente, con control táctil. Jugar a añadir armónicos e inarmónicos sigue siendo complicado de entender, pero la exploración sonora es realmente divertida.

Unas últimas palabras sobre la sintesis FM: si te pica la curiosidad, siempre puedes probar con la app SynprezFM en android (activando el modo experto), o Dexed en PC, en ambos casos emulan el Yamaha DX7 original. Y si te lo permite el presupuesto, puedes pasarte al harware con un Korg VolvaFM (~130€) o incluso mi querido refaceDX (~300€).

Mi historia con los teclados

Hace poco me compré un nuevo sintetizador, tras mucho tiempo sin tocar música ni crear sonidos. Volviendo a esta afición, de más de 20 años, pero casi olvidada últimamente, empecé a pensar en todas las máquinas de ruidos que he tenido

Scream TrackerCuando era pequeño mis padres me regalaron el típico teclado Casio, que años después acabó en el fondo de un sucio local de ensayo. Pero mi primera herramienta de música fueron ¡los trackers!

Corrían los años 90, en mi habitación tenía un PC 386 con una tarjeta de sonido canadiense “Gravis UltraSound” (en aquel momento odiaba la Soundblaster). Gracias a la escena “demo” y las primeras conexiones de internet, conseguí el Scream Tracker, de origen finlandés. Te permitía cargar instrumentos sampleados en 8 bits, y componer canciones usando una matriz; un sistema bastante complejo, pero que si tienes tiempo puedes tener buenos resultados.

Poco tiempo después logré bajarme el Impulse Tracker, una obra de un chico australiano como evolución del Scream Tracker, que entre otras cosas permitía samples de 16 bits. Llegué a compartir canciones vía FTP, e incluso un sueco trató de reclutarme para su grupo de demos. Canciones cortas, pero curiosas, como por ejemplo esta que fue de las más complejas:

Pero necesitaba tocar con teclas de verdad, en lugar de teclas de ordenador. Así que empecé a ahorrar.

Allá por 1997 me compré mi primer sintetizador de verdad, el Yamaha CS1x; 120mil pesetas que valía. Logré reunir la mitad del dinero, y mis padres pagaron el resto. Fui con mi madre a comprarlo al centro de Alicante ciudad y volví con esta nave espacial azul. Con 6 potenciómetros para ajustar filtros y envolventes, fue el protagonista en casa en innumerables ocasiones. Conectado al PC con Cubase, empecé a componer canciones como esta (que se basa en un único sonido del CS1x):

Llegó el año 2000, y amplié mi espectro sonoro con mi segundo aparato, el EMU Proteus 2000. Una máquina bestial para la época: 128 voces, 32 canales, mil y pico sonidos. Pero sobre todo, unas posibilidades superiores de edición de sonidos: diferentes filtros, capas y combinaciones de modulación. Tenía desde pianos reales a ruidos electrónicos. Seguí haciendo canciones, como esta:

Sin embargo, empezó a interesarme más la sintesis de sonido que el crear canciones. Así que logré comprar de 2ª mano una tarjeta Korg Oasys PCI, que incorporaba diferentes tipos de síntesis. Por desgracia la interfaz era bastante mala, y junto con problemas con las salidas de audio, la acabé revendiendo.

No recuerdo exactamente cuando vendí mi CS1x. Ni tampoco cuando me deshice del Proteus 2000. En 2004 me mudé a Barcelona, y acabé cambiando ambos equipos por un flamante EMU PK-6, que básicamente era un Proteus 2000 pero en versión teclado y con algunos sonidos más. La arquitectura de sonidos de estos EMU me gustaba mucho, y tiempo después (quizás 2006) me compré la versión extendida, el violeta EMU MP7: incorporaba montones de potenciómetros para manipular el sonido.

SynthesizersBuscando un sonido aun más puro, salté a la síntesis analógica (o analógica virtual) con el Novation KS4, vendiendo el PK-6. La jugada me salió fatal, porque el potenciómetro de datos del KS4 fallaba mucho, y acabé llevándolo al servicio técnico. Tardaron ¡1 año! en arreglarlo. Y aun así, nunca me acabó de gustar.

Tiempo después me mudé de casa, y vendí el KS4, comprando un teclado controlador MIDI de 5 octavas para sustituirlo. Pero empezó el declive de mi afición musical.

Cuando me mudé a Corea (finales de 2011) vendí el teclado controlador, y el EMU MP7 se quedó en casa de mis padres, durmiendo casi un año. Acabé llevándomelo a Corea, comprando otro teclado controlador… pero sin lograr que me apasionara más ese hobby. Solo en algún rato de desesperación durante el estudio de coreano cayeron unas notas:

Tres años después volví a Barcelona (finales de 2014). La afición seguía latente, y me tenté a mi mismo comprando de segunda mano un pequeño teclado Novation X-Station 25, que acabó teniendo problemas de alimentación y meses después se lo vendí a un estudiante ruso. Un par de años después me compré de oferta un Yamaha MX49, pero nunca encontró lugar en mi casa y en mi escaso tiempo libre. Entre otras cosas, porque si bien tiene buenos sonidos, su capacidad de síntesis y manipulación del sonido es más bien escasa.

Y hasta aquí mi decadente hobby llegaba. Pero hace un par de semanas me compré un trasto nuevo, y la situación ha cambiado. Cada día llegó a casa ¡con ganas de crear sonidos y canciones!

Divisando la Estación Espacial Internacional

Antes de mudarme a Barcelona, en 2004, disfrutaba de noches de observación astronómica. Junto con algunos amigos cargábamos el coche con telescopios y prismáticos y nos perdíamos en caminos rurales, buscando la mayor oscuridad posible. Fotografiábamos (¡en película!) los objetos más relevantes del cielo. Y, en alguna ocasión, veíamos pasar un tenue punto de luz, como una débil estrella que no parpadeaba, de un lado al otro del horizonte; era la nueva Estación Espacial Internacional (ISS en sus siglas en inglés).

ISSEn Barcelona, y luego en Seúl, perdí casi por completo la visión de las estrellas, concentrándome en la mitad del mundo que está bajo el horizonte.

Pero ayer de casual me enteré que la ISS pasaba por encima de Barcelona a las 10 de la noche. Miré alto, y allí estaba pasando, pero esta vez como una potente estrella.

Hace 15 años la ISS estaba formada por un par de módulos y 4 paneles solares: a duras penas se veía a simple vista. Ahora es enorme, y se ve como una estrella de magnitud aparente -3, realmente increíble.

Como referencia: la magnitud aparente es un valor de luminosidad que se definió en la antigua Grecia. Las estrellas más brillantes son de magnitud 1, y las menos brillantes, pero visibles al ojo desnudo, de magnitud 6. Siglos más tarde los científicos ajustaron esos valores con mayor precisión. Algunas estrellas, como Vega, son más brillantes que magnitud 1, y pasaron a tener magnitud 0. Sirio, la más brillante, -1.46. Venus -4, la Luna -13, el Sol -26. En el otro lado de la escala, los telescopios más potentes alcanzan a ver magnitud 25.

En Barcelona, por la contaminación lumínica, no se ven más allá de estrellas de magnitud 1. Sin embargo, la ISS tiene ahora una magnitud aparente de -3: es el objeto celeste nocturno más brillante tras la Luna y Venus.

Saber cuando pasa por encima es fácil: solo hay que visitar la web de la NASA, seleccionar tu ciudad y mirar la lista de pasos, habitualmente varios al día. De estos seleccionar los que pasa por la noche y además que pasa a una altura sobre el horizonte alta (cercana al zénit, 90º).

Mientras el mundo se vuelve más y más complicado y loco sobre la superficie de la Tierra, es reconfortante ver que hay una nave espacial 400 Km encima creciendo poco a poco. Larga vida, ISS!

La democracia directa ¿es una opción?

Forest pathDicen que el actual modo de gobierno, la democracia representativa, es el sistema menos malo. Votas cada 4 años por unos gobernantes que se encargan de decidir por ti en la gestión del país.

Sin embargo con la tecnología actual (desde internet en si al blockchain) se podría implementar una democracia con participación directa, en alguna de sus variantes: participativa, directa, semidirecta e incluso líquida. La idea base es que cualquier ciudadano pueda opinar sobre el tema que le interese, sin esperar 4 años.

Al comentar este tema con varias personas, hemos discutido sobre varios interesantes aspectos que la idea conlleva:

· La democracia directa con tecnología se podría hackear.
Este comentario habitual tiene fácil respuesta: no es posible. De hecho, el recuento en la democracia representativa si puede ser atacado, y por eso cada partido político suele tener apoderados que reportan el conteo local, acumulándolos para tener un conteo total paralelo al conteo oficial, para verificar el resultado. Algo similar, pero con una solidez matemática, hace el sistema blockchain: el conteo está replicado y distribuido, de modo que un nodo no puede cambiar el resultado por si solo.

· También votan idiotas.
Es triste pensar que, si bien la política debería ser la confrontación de ideas, para encontrar consenso en la opción más equilibradas, la política hoy en día es confrontación de bandos. En lugar de sumar ideas, se simplifica a que aquel que no piensa lo que tú es un idiota. Es la actitud fácil, en lugar de plantearse que algunas ideas del “enemigo” pueden tener sentido, e incluso las ideas de tu bando (o las tuyas propias) pueden no ser correctas en la circunstancia actual.

Dada esta opinión de amigo-enemigo, se supondría que dar más poder de decisión a los idiotas del otro bando es malo. Sin embargo en la democracia actual es aun peor: idiotas votan a un político idiota, que puede estar 4 años tomando decisiones según un criterio personal, sin siquiera considerar a sus votantes. Por otro lado, plantearse dar menos poder de decisión a los del otro bando significaría quitarse poder propio (excepto si se quiere plantear una dictadura, claro).

· La responsabilidad de las acciones políticas.
Este punto es muy interesante: si el político decide una acción que acaba siendo un desastre, se le puede juzgar por la decisión (en teoría), pero si es el pueblo el que vota el asunto y se equivoca, ¿a quién meten en la cárcel? Se podría argumentar que es muy raro que un político acabe en prisión, y si es así suele ser por casos de corrupción. Lograr corromper a un pueblo resulta más complicado, pero no imposible: me queda como pregunta abierta.

· El peligro de votantes opinando sobre temas que no son expertos.
¿Necesitamos un gobierno tecnócrata? ¿Deberían los políticos tener una titulación académica relacionada con el área que gestionan? En la práctica no, porque tienen asesores.

En esta disyuntiva la democracia líquida nos ofrece una solución creativa. Las decisiones se organizan en temáticas, y por otro lado uno puede delegar el voto: por ejemplo, puedo decidir que en cuestiones de educación votaré yo directamente, pero que en ecología cedo mi voto a Greenpeace, y en economía a mi primo (que estudió económicas).

Una opción más sencilla es votar solo lo que a uno le interese y conozca. Para forzar esto se podría tener un sistema de créditos, estilo “este mes le quedan 2 votos posibles”. Al final la gente tendería a usar sus créditos cuando realmente le son necesarios.

· El balance entre tener políticos funcionarios, redactores de leyes o gobernantes
Si los ciudadanos podemos votar para decidir todo, ¿qué necesidad hay de tener representantes políticos? Una alternativa es que los políticos fueran solo redactores de leyes. Otra es que fueran gestores de los pequeños asuntos que no requirieran de votaciones, a la vez que fueran vigilantes de las decisiones ciudadanas.


Lo único que me queda claro son 2 puntos: hay una clara involución de libertades en España (y otros países) y la democracia directa podría ser una alternativa para recuperar esas libertades perdidas. Y lo segundo es que me gustaría leer un libro actual sobre sistemas de gobierno, ¿alguna recomendación?

Pompeya como Patrimonio de la Humanidad

Hace unos días tuve la oportunidad de visitar los restos arqueológicos de Pompeya, en Italia. Lo cierto es que no había leído mucho del lugar y suponía que en un par de horas estaría todo visitado…

perro pompeyanoPompeya da para un día entero de visita, porque es toda una ciudad donde cada detalle es impresionante, desde los mosaicos (en la foto, “cuidado con el perro”) hasta los 3, ¡TRES!, anfiteatros.

Los detalles de la vida diaria quedaron plasmados en los edificios, por lo que vale la pena llevar una buena guía (o bajarse de internet la guía oficial completa). Sorprende la cantidad de cosas que no han cambiado en 2000 años, desde las barras de bar a las pintadas en las paredes con fines políticos. Si, quizás ahora no nos morimos por un apendicitis, pero en muchos otros campos seguimos igual.

PompeyaEl origen del viaje a Nápoles (ciudad más cercana a Pompeya) fue porque leí por algún lado que planteaban cerrar el acceso al turismo. En casi cada domus (casa) hay mosaicos y frescos en las paredes, y mantener estos a la vez que permitir la gran cantidad de visitantes se hace complicado. Así lo advertía la Unesco, que ve peligrar este Patrimonio de la Humanidad.

Por cierto, el centro histórico de Nápoles también es Patrimonio, aunque el ambiente lleno de grafitis, suciedad en las calles y desorden hace la visita un tanto extraña. El contraste entre castillos y monasterios impresionantes, junto con la deliciosa pizza, con esas calles abandonadas es más común de una ciudad de tercer mundo que de Europa.


Pompeya es inmensa e impresionante, y me sorprende que hasta 1997 no le dieron a Pompeya la denominación de Patrimonio de la Humanidad (hay otros 20 lugares solo en Italia que la recibieron antes). Esto me hace recordar que hace unos años ya hice una lista (en inglés) de los Patrimonios que había visitado. Toca actualizarla:

  • Alemania: Catedral de Aachen, catedral de Colonia(*), La isla de museos de Berlín
  • Austria : Centro de Viena, Palacio de Schönbrunn
  • Bélgica: La Grand-Place de Bruselas, el centro de Brujas
  • Corea: Jongmyo, palacio Changdeokgung, Bulguksa(*), fortaleza de Hwaseong(*), Gyeongju(*), tumbas reales de Joseon
  • Francia: París y el Sena
  • España: Aranjuez, trabajos de Gaudí, catedral de Sevilla, centro de Córdoba, arquitectura mudéjar de Aragón, Parque de Doñana, Palau de la Música Catalana y Hospital de Sant Pau, Palmeral de Elche, Toledo, La Lonja de la Seda de Valencia, monumentos en Oviedo, Ávila, Segovia, Monasterio de Poblet, Alcalá de Henares, ruinas de Tarraco
  • Hungría: Budapest
  • Italia: Pompeya(*), centro de Nápoles
  • Japón: Kyoto(*), Nara
  • Letonia:Riga
  • Lituania: Vilnius
  • México: centro de DF y Xochimilco, Oaxaca y Monte Albán, Puebla, Teotihuacan (*)
  • Portugal: Monasterio de Hieronymites y torre de Belém, Sintra
  • Reino Unido: Stonehedge, torre de Londres, Westminster, castillos del Rey Edward en Gwynedd
  • Rusia: Centro de San Petesburgo, Kremlin y Plaza Roja
  • Suecia: cementerio de Skogskyrkogården
  • Siria: Damasco, Aleppo(*), fortalezas del Crac des Chevaliers y Qal’at Salah El-Din(*)

(*) Lugares realmente mágicos, que no me importaría volver a visitar (y en algunos casos ya he visitado varias veces).

 

La ecología de no tener hijos

El otro día, en la cocina de la oficina, una joven becaria preguntaba a sus compañeras de entre 20 y 30 años cuándo iban a tener hijos. Muchas decían que les gustaría tener, pero que era pronto. La becaria insistía en que le encantaría tener uno, la mayor alegría de su vida. Para no extinguir la conversación, pasó a preguntar a los hombres.

Llegado mi turno yo respondí: – No quiero tener hijos, porque en este planeta ya hay demasiada gente; de hecho no tener es la mejor actitud personal a nivel ecológico que puede hacer alguien (órdenes de magnitud por encima de otras acciones como no tener coche, evitar vuelos o ser vegano). Es más, si alguien quiere no tener, ¡yo le pago la operación de esterilización! – bromeé.

La chica se sorprendió e insistió en su deseo de tener hijos, ¡y que le den a la ecología!(sic) Yo maticé que no pido que nadie tenga hijos, sino que no se tome el camino que dicta la sociedad sin pararse a pensar en el futuro de la especie y los problemas globales actuales.

La conversación se volvió más interesante al presentar un dilema ético: si tienes un botón que hace desaparecer el 99% de la población mundial al instante, ¿lo pulsarías? Por otro lado, si ese botón no mata a nadie pero deja estériles al 99% de la población, ¿lo pulsarías en lugar del otro? Por supuesto que no pulsaría ninguno, pero a la sufrida Gaia le queda poco para pulsarlos, varias veces seguidas.

Cuando nací habían 4200 millones de personas en La Tierra, ahora hay 7500 millones. Cuando nació mi padre, 2500 millones, cuando nació mi abuelo, 1800 millones. Pero algo no ha cambiado: la superficie de este planeta. Ya salimos a 14.7 personas por Km², contando los océanos y las montañas.

Efectos de nuestro espacio finito vs. superpoblación: los precios de la vivienda suben porque hay más gente comprando, hay más turistas en todos lados porque hay más gente, hay más contaminación porque hay más gente generándola. Todos los problemas actuales puedes acabar asociándolos al exceso de población.

La solución alternativa si decides tener hijos es el decrecimiento. Tener menos objetos, consumir lo imprescindible, reciclar, viajar poco, y seguir las recomendación de cierta canción de Siniestro Total ;-P

La flor de tu país

Rosa de SiriaCuando mis amigos coreanos me preguntaban ¿cuál es la flor nacional de España? yo sonreía sin saber que responder. En Corea cada país tiene una flor representativa, y ellos están muy orgullosos de que la suya sea la rosa de Sharon (o rosa de Siria). El himno habla de esa flor, y de hecho incluso hay un tren que se llama así: Mugunghwa (무궁화, en coreano).

Los propios coreanos tienen asignadas flor a todos los países. La de España, el azahar; de México, la dalia; de Reino Unido, la rosa; de Estados Unidos, la flor de frambuesa; etc. Lo curioso es que si busco en internet, “la flor de España” es el clavel.

Podría sonar simplón, pero en el fondo todos tenemos topónimos relacionados con la naturaleza, e incluso hay otras asociaciones de conceptos que si que tenemos en mente. Por ejemplo, animales: España – conejo/toro/lince, Francia – gallo, Inglaterra – zorro. Lo que pasa es que no está institucionalizado como en Corea.

Además, también hay asociaciones con otros elementos naturales, como árbol o animal, y no solo de países sino también de ciudades, por ejemplo:

  • Seúl: el pájaro picapica, el árbol ginko, la flor de fortisia.
  • Busan: la gaviota, la planta de camelia, la flor de camelia.
  • Incheon: la grulla, el tulipero, la rosa.
  • Daegu: el águila, el abeto, la magnolia.

¿Sería bueno tener institucionalizado elementos naturales? Yo creo que sí, aunque al menos sirviera para cuidarlos como se merecen. La desconexión que existe entre la mayor parte de la población (urbana) actual con la naturaleza es tan extrema, que cualquier ayuda a volver a las raíces siempre será buena.

Seúl 2016

Seúl es una ciudad que cambia constantemente. Así que visitarla tras un año me permite ver esos cambios. De algunos ya he escrito en el blog, como las bicicletas públicas, o el nuevo parque-corredor verde en el área oeste.

Pero también me ha sorprendido ver nuevas zonas donde está prohibido fumar: desde 100 metros alrededor de las bocas de metro, a varios parques. Y a esta prohibición se le suma la recomendación de no usar el teléfono móvil cerca de las intersecciones, para evitar ser atropellado. Algo que, conociendo el caos de la ciudad, es fácil de imaginar.

impermanence

Volver a la ciudad como turista me hace ver que hay muy pocas papeleras, ¿o antes también habían pocas? En todo caso, habiendo baños públicos por todos lados, siempre puedes usar las papeleras de estos.

El café es aún más caro, una locura. Aunque este año otra nueva bebida era la novedad. Si hace un par de años la moda eran las limonadas (más bien falsas limonadas), este año parece que las tiendas de venta de zumos se han disparado. Gran idea la de poder disfrutar de un zumo recien batido, pero atención con la salubridad en algunos casos: tuve problemas intenstinales en 2 ocasiones, y muy probablemente fueran por fruta o hielo en mal estado.

Aparte de todo esto, casi todos mis restaurantes favoritos seguían funcionando. Aunque habían varios que habían desaparecido para dejar lugar a la aburrida franquicia. En Seúl cada vez hay más franquicias y corporaciones que roban el lugar a los pequeños locales, y por desgracia a la gente no parece importarle.

Cada año hay más turismo. Pero aun no está masificado. Sigue siendo un placer pasear por el casco histórico por la noche, sin flashes ajenos perturbando el momento. Aun hay magia.
bukchon

La maldita luna

luna en el guerrero– ¡Lorenzo! Que bueno verte. ¿Qué tal estás?
– Pues justo hoy estoy fatal. Esta noche la luz de la luna llena se ha colado por la ventana y me ha desvelado.
– Vaya, parece que eres muy sensible.
– Para nada. Aunque la verdad es que no entiendo como a la gente le atrae la luna. Es un astro inútil, que solo que molesta. Deberían hacerla saltar por los aires y así viviríamos mejor.

– Hombre, pero ¿qué dices? Si que te ha molestado. De todas formas, es cierto que nos influencia. Mira por ejemplo que nuestros meses eran, en origen, ciclos lunares.
– ¿Ves? ¡Menuda locura! Tienes que aprenderte los nombres de los meses, y luego cualquier fecha es difícil de memorizar. ¿Cuándo es tu cumpleaños? ¿24 de marzo? ¿Y no sería más fácil decir que es el día 84 del año? En lugar de memorizar dos cosas, solo haría falta una.

– ¡No recordaba lo loco que estás! Bueno, ¿y que pasaría los años bisiestos? ¿Sumo uno?
Si hacen explotar la luna, igual la Tierra va un poco más deprisa y ya no hace falta meter el 29 de febrero cada 4 años. Es más, ¿no ves la carga que es la Luna? Siempre frenando la Tierra. Que gasto inútil de energía.
– ¿Qué gasto y qué gasto? Pero si la gravedad no nos roba nada…
– Claro que si. Además, la maldita luna siempre nos lía. Por ejemplo: la semana santa cae siempre en la 1ª luna llena de primavera. Cada año diferente, y siempre cae fatal. ¿No sería mejor tener la semana santa fija?

– Relájate Lorenzo. Mejor dejamos el tema. Cuéntame de tu vida. ¿Sabes que yo me fui a San Sebastián de vacaciones?
– ¿Y la playa qué tal? Ah, seguro que verías la locura de las mareas, ¿no? Otra imposición despótica de la luna.

– Por favor, basta ya, que pesado, cuanto odio. Cambiemos de tema. Dime, ¿dónde te fuiste de vacaciones con tu novia? ¿Se llamaba Catalina?
– No me hables de Catalina, por favor, hemos cortado.

Las bicicletas públicas de Seúl

Una nueva visita a Seúl me descubre la reciente implantación de las bicicletas públicas. En una ciudad con un tráfico de locura, donde el coche aun es símbolo de estatus social, es interesante ver la aceptación de estas bicis públicas. Además, Seúl es también una ciudad donde el vandalismo es casi nulo, así que al menos no habrá estaciones destrozadas (como si pasa en Barcelona y otras ciudades).

bicicletas públicasLas bicicletas tienen múltiples modalidades de uso, cosa que sorprende. Las opciones van desde bonos de un día (¡a 0.80€!), pasando por semana(2.42€), por mes y semestre, hasta un año(24€). Me recuerda al bicing de Barcelona cuando empezó, pues tenía precio anual similar (que luego se duplicó) y también al principio se veía mucha gente novata probando las bicis.

Por otro lado, según leo, la web para darse de alta para extranjeros está muy limitada (noticia en inglés), lo cual en el fondo es lo habitual en Corea, con microsites en inglés en lugar de una traducción real de la web coreana.

carril biciPara acompañar la implantación de bicicletas, han empezado a crear carriles bici, a tramos esporádicos. Incluso tramos de escasos metros, como en la foto, que no conectan nada con nada. Al menos en Barcelona los carriles se alargaban varias calles.

Desde luego, los carriles bici del centro no ayudan a pasear sin peligro, y parece que Seúl aun tendrá que hacer un largo recorrido en entender como instalar y conectar carriles. Eso si, hay zonas nuevas donde la bici ya es protagonista, como el camino forestal de Gyeongui.

miniveloTambién, fuera del concepto de bicicletas públicas, he visto muchas más bicicletas privadas. Especialmente en zonas universitarias, donde es ya fácil ver gente joven montada en bici. Además, es normal ver minivelos: un tipo de bici no plegable de ruedas más pequeñas, ideales para aglomeraciones urbanas. En Europa, por desgracia, es casi imposible encontrarlas, mientras que en Asia las venden a partir de 140€.

En definitiva, la bici se abre paso en Seúl. Tengo mucha curiosidad por ver la evolución. En Barcelona poco a poco, gracias a la presión numérica de los ciclistas, los vehículos a motor han ido respetando la bicicleta. Pero Seúl es un caos: el tráfico es intenso, e incluso es habitual que las motos de reparto invadan la acera, poniendo en peligro a los resignados peatones. O aumenta su respeto, o la cuerda se tensará demasiado y romperá en el lado más débil, el del ciclista.