Seúl, el paraiso del transporte

Realmente los coreanos tienen una pasión por la infraestructura increíble. El metro de Seúl compite como uno de los más grandes del mundo junto con Tokio y Nueva York, aunque si hablamos de kilómetros construidos (casi 1000Km) no tiene rival. Y a pesar de la extensión y sus más de 620 estaciones, es muy práctico y fácil de usar.

Zonas de autobúsA eso se le suma una flota de autobuses que conectan casi cualquier punto de la ciudad con cualquier otro. De hecho, el sistema de numeración de los autobuses es el más lógico que he visto. Básicamente la ciudad se divide en varias zonas, cada una con su número. El centro es el 0, Gangnam el 4, Sinchon y Hongdae el 7. El primer número del bus indica el origen, el segundo el destino y el tercero marca variaciones de ruta. Así que estando en cualquier parte de la ciudad, volver a tu barrio es tan fácil como buscar autobuses con el número correcto. También hay autobuses que van al extrarradio y usan el mismo método.

17개노선A3-(후보노선 3개 제외-최종수정)Esta semana para añadir aun más transporte, se han aprobado 10 nuevas líneas de metro. La idea es tenerlas listas en 2025, y conociendo a los coreanos, estarán completas para esas fechas.

En realidad la mayoría de las nuevas líneas son pequeñas, así que no debería ser problema acabarlas en 10 años. Aunque en Seúl todas las líneas empezaron siendo pequeñas… Eso sí, una de las líneas nuevas es remarcablemente más larga: va de norte a sur pasando por Sinchon y la Universidad de Seúl, cruzando Yeoido, una línea que completa una rejilla casi perfecta en la ciudad.

En este punto ya no sé si tanta línea es una exageración, una manera de que los políticos ayuden a las empresas privadas de construcción (con la lectura buena y mala). En todo caso, será bueno para la población siempre creciente de Seúl, aunque ahora tengan que pagar un poco más por el billete.

No viajando en avión entre Europa y Asia

Steam train in SwanageHoy en día el avión nos facilita los viajes increíblemente. Recuerdo que mi abuelo decía que el tren de Alicante a Barcelona tardaba 33 horas, cuando ahora son 5 horas (y en avión apenas 50 minutos). Hoy en día con 33 horas le das la vuelta al globo en avión. Pero el avión no es el transporte idóneo: contamina enormemente. Además, uno se mete en ese túnel de metal y aparece en otro lado del mundo, sin haber visto ni por donde pasaba.

La primera alternativa al avión que busqué años atrás era el barco. Si bien los cruceros de pasajeros no hacen distancias intercontinentales, los buques mercantes navegan enormes distancias y algunos suelen tener camarotes vacíos para pasajeros. Si uno no tiene prisa, o trabaja remotamente (muchos barcos tienen internet via satélite), es una opción interesante.

CMA CGM Balzac.jpg

Entre Europa y Asia hay bastantes opciones de rutas marinas, pero al tardar muchos días el precio final es caro (pues se paga pensión completa). Hay que entender que el viaje aquí no es el destino, es el trayecto, con todas sus paradas. Por ejemplo, Freighter Travel tiene una ruta que parte de Valencia y llega hasta Busan en Corea; 41 días a 85€/día. También hay otra compañía alemana con ruta desde Hamburgo hasta Busan. La oferta es abundante, pero cara: CMA-CGM, Hanjin, etc.

La otra alternativa es el tren. La línea de tren de pasajeros más larga del mundo es el famoso transiberiano, con casi 10.000 Km cruzando toda Rusia. Aunque quizás a nosotros nos interese más el transmongoliano, de Moscú a Pekín en 5 días.

Seúl-BerlínPor otro lado, a finales del año pasado se abrió la ruta de tren de mercancias más larga, con 13.000 Km entre Yiwu (en la costa de China) y Madrid, en 21 días. En realidad eran varios trenes, pues el ancho de vías cambia en tres puntos de la ruta. Muchos comentaron entonces que pagarían por un viaje de pasajeros así.

Una empresa coreana tomó el testigo y ofrece un Seúl – Pekín – Moscú – Berlín. Aunque el tramo Seúl – Pekín se hace en avión. El precio asusta, 2400€. Aunque son 19 noches y 20 días.

Lo bonito será ver algún día una Corea unificada, con este mapa ferroviario operativo. Un mapa que está en Dorasan, la última estación de tren de Corea del Sur antes de la frontera.

transeurasiaImaginando un tren bala con una velocidad media de 350Km/h, de Barcelona a Seúl tardaría unas 33 horas. Justo lo mismo que tardaba mi abuelo desde Alicante a Barcelona.

¿Quién se apunta?

Deberías cultivar vegetales

Growing tomatoesDesde hace al menos 8 años cada año he cultivado vegetales en casa. Incluso en mis 3 años en Corea, siempre encontré una manera de tener unas macetas con tomates y pimientos. Y os aseguro que si yo pude, viviendo en los zulos que he vivido (5m², una sola ventana), vosotros también podéis. No hay excusa posible.

Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Primero porque te das cuenta del proceso de creación de, p.ej. un tomate. De lo lento y difícil que es conseguir un tomate como el que compraste en el mercado. Acabas valorando más lo que comes. Y a la vez, cuando cultivas, acabas regalando más. A pesar del tiempo empleado, hay una necesidad de compartir los frutos. Algo que quizás llevamos en los genes desde la prehistoria y que nos ayudó a evolucionar.

Big corn saladLo que he visto tras vivir en Barcelona, Seúl y México DF es una total desconexión de los ciclos naturales y la gente. Preguntas a alguien de la calle cuando es la temporada de tomates y te dirá “todo el año”. ¿No es triste?

Es cierto que aun hay ecos del pasado rural en las ciudades. En Barcelona, hay tradiciones que hacen que, por ejemplo, se tomen castañas a final de octubre. O en Corea, debido a las marcadas 4 estaciones, se esperan boniatos en otoño y no en otras estaciones.

A veces imagino un futuro donde la gente en las ciudades esté obligada bajo multa a tener plantas en sus balcones, plantas comestibles. Al menos las ciudades serían más coloridas y sostenibles. Es cierto que arreglar el mundo a base de multas o reglas no es una solución, sino que la propia gente supiera de manera natural lo que deberían hacer. Hace falta más educación. O al menos más curiosidad.

Cuando volar al revés es más caro

Landing at IncheonVolar al revés no es a volar bocaabajo o hacia atrás. Me refiero a contrastar los precios vuelos en una dirección y en otra. A los que hemos vivido en dos continentes nos ha pasado encontrarnos con una situación muy ilógica.

Por ejemplo, vuelo de ida y vuelta entre Barcelona y Seúl, con una escala, misma compañía:

  • Salida 17-Marzo desde Barcelona, vuelta 1-Abril desde Seúl, precio: 470€
  • Salida 17-Marzo desde Seúl, vuelta 1-Abril desde Barcelona, precio: 1240€

¿Son las compañías racistas con los asiáticos? Claro que no. Simplemente las aerolíneas usan algoritmos para optimizar precios, atendiendo a una gran cantidad de factores. Ofrecen precios según la oferta, la demanda, las fechas (festivos, temporadas), precios de la competencia, etc.

En el ejemplo de arriba, la razón del precio asimétrico es bastante claro: en Asia hay mucha más gente que en Europa, así que la demanda es mayor, por lo que pueden subir los precios y seguir llenando aviones. Si has tomado un avión a Corea, recuerda cuantos occidentales vs orientales había. A los escasos europeos nos tienen que incentivar para que acabemos comprando.

Si miramos los vuelos de ida (sin vuelta), el caso es aún más raro:

  • Salida 1-Abril, Barcelona-Seúl, precio: 550€
  • Salida 1-Abril, Seúl-Barcelona, precio: 700€

Yeouido, Seoul¿Absurdo? No, los vuelos en una dirección no los toma la persona que va de turismo un par de semanas. Es más probable que sean comerciales o ejecutivos que van dando saltos por la región. Por tanto, probablemente sus empresas le paguen el vuelo. Súbase los precios. Aunque el vuelo de ida y vuelta sea más barato.

Hay innumerables leyendas urbanas sobre cuándo y cómo comprar vuelos. Algunas son absurdas; por ejemplo, comprar en el último momento significa en realidad que tienes una urgencia, así que la aerolínea te va a sacar un riñón. Lo mismo con los hoteles (sé lo que digo, trabajé en una web de hoteles). De todas formas, hoy en día hay tantos factores en juego que es difícil marcar reglas.

La única recomendación es contrastar precios y alternativas con varios metabuscadores. Probar todo, desde cambiar el origen y destino, a fechas, o incluso combinaciones que a priori no tienen sentido. A veces hacer una escala más (ilógico) es más barato. A veces, si vuelas sólo en una dirección vale la pena mirar precio de ida y vuelta, y tras comprar pedir la cancelación de uno de los trayectos (normalmente devuelven las tasas, según mi experiencia).

Estos complejos algoritmos también se usan en hoteles y en trenes. Por ejemplo, hace poco compré un billete de tren hasta una parada más que mi destino (¡absurdo!) porque era 10€ más barato que el billete hasta mi destino (donde me acabé bajando). Ni me imagino la razón de ese precio.

¡Buena caza!

Suwon, la ciudad amurallada olvidada

Towers and towersSuwon es una gran ciudad a la sombra de la gran metrópolis que es Seúl.

Muchas veces se ignora, teniendo una urbe tan grande como Seúl por explorar. De hecho incluso preguntando a coreanos de Seúl, algún vez me llegaron a decir: ¿para qué vas a Suwon? ¡Pues a ver la muralla!

Podría compararlo con Alcalá de Henares y Madrid: casi todos hemos ido a Madrid, pero casi nadie ha visitado Alcalá, a pesar de ser Patrimonio de la Humanidad. Hablando de Suwon, su fortaleza amurallada es Patrimonio de la Humanidad. Bien merece uno o dos días de visita.

La muralla de Suwon es increíble. Son 6 Km rodeando la antigua ciudad, con enormes puertas y torres a cada pocos metros. En el centro, un palacio. Toda el área se puede recorrer de punta a punta paseando sin problemas; el lateral oeste de la muralla empieza sobre una colina, pero el resto del trayecto es bastante llano.

PaldalmunLa manera más fácil de llegar a Suwon es en metro. Una vez en la estación, una opción es tomar un bus hasta la puerta sur, Paldalmun (팔달문). Otra opción es ir caminando por la calle Maesan-ro(매산로) o Hyanggyo-ro(향교로) y quizás comer en uno de los restaurantes de wang-galbi (costillas enormes, la especialidad de la ciudad).

Paldalmun (팔달문, “la puerta de los 8 pasos”) es una estructura circular de 25 metros de ancho y 9 de alto que alberga la entrada sur a la antigua fortaleza de Hwaseong. Desde ahí se puede ir andando a visitar el centro de la ciudad, el palacio de Haengung (Hwaseong-haenggung). Vale la pena buscar en internet actividades que se hagan en el día de la visita, porque suele haber de todo, desde actuaciones a prácticas con arcos. Además en octubre se hace el Festival de Hwaseong con varias representaciones y conciertos.

A stream crossing the wallEn el palacio se puede comprar la entrada para todos los lugares, incluso para pasear sobre la muralla, que aun estando totalmente abierta se pide una pequeña contribución.

Hay que salir del palacio e ir algunas calles atrás hasta poder acceder a la colina del oeste donde poder empezar a caminar. Lo ideal es llevar un plano para ir disfrutando de la posición en cada momento. Especialmente vale la pena pararse a ver la puerta norte, la entrada del riachuelo Suwoncheon y el puesto de comandancia del noreste.

En la ciudad de Suwon hay otros lugares de interés, incluyendo el pueblo folclorico (hay que ir en bus), o incluso el museo del toilet. Pero no hay nada como pasar un día en la fortaleza de Hwaseong. Para más información se puede acudir a la web de turismo o a la wikipedia (en inglés), de donde he tomado este mapa que muestra muy bien el área:
Hwaseong Fortress Sketch 2.jpg

En Asia ya nos hemos cargado el cielo

74ug/m³Cerca de mi primera casa en Corea había una pantalla/cartel que mostraba la contaminación del aire. Siempre pasaba por delante al ir a clase de coreano, así que poco a poco fui dándome cuenta que el aire en Seúl no es normal.

Me sorprendía ver que rara vez el valor de PM10 bajaba de los 50μg/m3, como marca el estándar de la Unión Europea: “no puede haber más de 7 días al año con media superior a 50μg/m3″. Seúl a mitad de Enero ya se habría saltado esa ley. Pero en Corea, como indica la pantalla, 100μg/m3 es lo normal. Y cada website coreano muestra escalas distintas.

El aire en 2012 no fue muy malo, pero en 2013 y especialmente en 2014 fue horrible.

En primavera suele darse el polvo asiático, un viento del oeste que trae polvo del desierto del Gobi. El problema es que China contamina mucho, así que ese viento también arrastra contaminación. Eso unido a la actividad ultraconsumista de Corea que también genera muchísima contaminación. Este último caso, de hecho, es el que muchos coreanos niegan: si el aire es horrible, la culpa es de China, es del polvo asiático; nada que ver con Corea, tierra verde. Un error de concepto que irán pagando con enfermedades respiratorias.

La mayoría de los habitantes de Seúl no tienen un concepto real de ecología. A pesar de tener un sistema de transporte público increíblemente bueno, prefieren conducir aunque sean cortas distancias y tarden un rato en aparcar: todo por mostrar status social, como marca la sociedad consumista. En los edificios hay contenedores para separar basuras, pero mucha gente lo tira todo al contenedor general. Los carriles bici son inexistentes, excepto junto al río, donde no cubren ninguna ruta importante. Y si les preguntas por ecología, lo más que te indican es algún parque ecológico.

Atención, no digo que en Europa hagamos las cosas bien. Más bien digo que en Corea (y China) la situación es de alerta máxima. El año pasado (2014) además de valores altísimos de PM10 también tuvimos de PM2.5, partículas más pequeñas que entran directamente en sangre. La sensación de aire quemado, escozor de ojos y falta de aliento fue una experiencia que no quiero repetir. Hace unos días, aun en invierno, ya llegó una tormenta de arena que dejó valores por encima de 900. Miedo da.

Nice weatherLo más triste es que ya sólo en otoño se pueden ver cielos azules. Los cielos altos de los que habla el proverbio coreano Cheon-go-ma-bi (천고마비, 天高馬肥), “cielos altos, caballos gordos”.

Recuerdo que en un examen oral de coreano me preguntaron por diferencias entre Corea y España y de pronto miré al cielo por la ventana, y sin pensarlo dije “el cielo”. Luego me tocó explicar que añoraba el cielo del Mediterráneo, siempre luminoso y azul profundo. Me aprobaron con nota, quizás porque no era un diálogo inventado en clase, sino real.

Un último planteamiento. Sobra gente en este planeta, mucha gente. Sobra consumismo, sobran productos cuya fabricación contamina y luego no sirven para nada. O echamos el freno, individualmente y como sociedad, o el futuro pinta muy gris. Si no me crees, prueba a vivir un mes en Pekín o Seúl esta primavera y me cuentas luego.

Mi yo técnico: a otro blog

Hace un par de años, tras un viaje a Kyoto, decidí darle más ritmo a este blog y centrarlo en mis experiencias en Asia. Mucho tiempo atrás ya separé el contenido sobre baduk de este blog, creando otro: badukaires.com.

Ahora, tras mi vuelta a Barcelona, me apetece también hablar sobre mi profesión, sobre ideas técnicas. Pero visto que este blog se centra en mis temas personales, he decidido abrir un blog técnico, www.liopic.me. Escrito en inglés, recupera temas técnicos que ya había escrito aquí hace años, y poco a poco iré hablando de técnicas más actuales, así como de nuevos hacks.

Así que a partir de ahora podréis encontrarme en 3 lugares distintos, según vuestro interés:

El dado del alcohol

Soju with label in Spanish!Si has tenido ocasión de cenar con coreanos sabrás que siempre quieren probar algún “juego de alcohol“. Piden soju, la bebida alcohólica nacional, casi más barata que el agua, y se inventan juegos para beber.

Hay todo tipo de juegos. Por ejemplo, adivinar el número (del 1 al 50) que viene escrito dentro de la tapa de la botella de soju. O enroscar parte del tapón y golpearlo con los dedos hasta que se rompa. Juegos con preguntas personales, o haciendo palmas, etc. Todo sea por acabar borrachos.

Esta afición a juegos para beber viene de lejos. En 1975 se descubrió en el estanque de Anapji en Gyeongju un dado de roble muy especial, el juryeonggu (주령구, 酒令具), literalmente “herramienta para ordenar el alcohol”. Se encontraron varios tamaños, que fueron usados durante la dinastia de Silla (57 A.C. – 935) por los reyes en sus fiestas.

dado de GyeongjuEl dado de Gyeongju tiene 14 lados, es técnicamente un cuboctaedro ligeramente modificado. Lo curioso es que la superficie de las 14 caras es igual, así que la probabilidad de que toque una es igual: 1 entre 14. En cada cara venía escrita una orden con caracteres chinos (hasta el siglo XV no se inventó el alfabeto coreano).

Hoy en día el dado se ha convertido en un souvenir imprescindible en Gyeongju, tanto en su versión con escritura coreana como china. En algunos casos las reglas se han actualizado, cambiando cantar alguna canción por dar besos.

Las reglas originales eran:

  • 금성작무(禁聲作舞): bailar sin música
  • 중인타비(衆人打鼻): los compañeros te pegan en la nariz
  • 음진대소(飮盡大笑): beber la copa totalmente y reír fuertemente
  • 삼잔일거(三盞一去): tres vasos de una vez
  • 유범공과(有犯空過): estarse quieto aunque los compañeros se abalancen
  • 자창자음(自唱自飮): beber y cantar solo
  • 곡비즉진(曲臂則盡): bebe de una vez cruzando brazos con otro
  • 농면공과(弄面孔過): aguantar a otros haciendo cosquillas en tu cara
  • 임의청가(任意請歌): ordenar a otro que cante una canción
  • 월경일곡(月鏡一曲): cantar la canción “Wolgyeong”
  • 공영시과(空詠詩過): recitar un poema
  • 양잔즉방(兩盞則放): vaciar dos vasos recibidos
  • 추물막방(醜物莫放): beber de un vaso sucio (otro coloca algo dentro de tu vaso)
  • 자창괴래만(自唱怪來晩): cantar “Goeraeman”

Así se divertían los reyes coreanos hace 15 siglos. Si tú también quieres probar a jugar, siempre puedes buscar imágenes en internet del típico recortable.

El mayor esplendor de la dinastía Silla queda plasmado en un simple dado. Y en todo Gyeongju, una ciudad llena de magia que he tenido la suerte de visitar 6 veces. Pero no me canso de visitarla.

Quizás el metro más grande del mundo

El metro de Seúl es enorme, quizás uno de los más extensos (depende de si se consideran algunas líneas). Hablamos de más de 500 estaciones, con más de 900Km de vías.

The train is almost hereSi has estado de visita en la ciudad, habrás visto el increíble mapa de líneas entrecruzadas sin fin. Tanto que a veces se hace necesario usar una aplicación de móvil para encontrar la ruta ideal. Al respecto, la app más famosa para android es Jihachul, pero yo personalmente prefiero Metroid, pues es más ligera.

Si vives en la ciudad sabrás que es una red enorme que no para de crecer. Cada pocas semanas se abren nuevas estaciones o incluso líneas. Por ejemplo, recientemente conectaron la Gyeongui con la Jungang, permitiéndote viajar desde casi la frontera del país al este de la provincia de Gyeongi-do. Aunque si te van las aventuras, simplemente viajar de punta a punta de la línea 1 te lleva 3 horas y 42 minutos, cruzando 75 estaciones.

La expansión de la red a puede verse en dos vídeos publicados en youtube, donde se muestra el mapa de la provincia de Gyeongi-do con Seúl en el centro.

¿Cuál es la estación de metro con más tránsitos de pasajeros? Pues gana de calle la estación que cierta canción hizo famosa, por encima incluso de la estación central de trenes de la ciudad. Tomando los datos de septiembre de 2013 (en coreano) tenemos:

  • 1. Gangnam (Línea 2): 5,587,855
  • 2. Sillim (Línea 2): 4,044,493
  • 3. Jamsil (Línea 2): 4,037,916
  • 4. Seoul Station (Línea 1): 3,904,774
  • 5. Hongik Univ (Línea 2): 3,814,410
  • 6. Sindorim (Línea 1+2): 3,694,700
  • 7. Express bus terminal (Línea 3): 3,453,372
  • 8. Guro Digital Complex (Línea 2): 3,450,750
  • 9. Yeongdeungpo (Línea 1): 3,158,505
  • 10. Samseong (Línea 2): 3,158,505

Echando de menos de Corea

Vuelvo al Mediterráneo por navidad y echo de menos Corea. Por supuesto, echo de menos mi gente de Asia, pero también pequeños detalles que necesitan de un contraste para darte cuenta que existen.

It's me!Empezaré por las cafeterías. El precio de un café en Corea es de los más altos del mundo. Pero a cambio puedes estar toda la tarde tranquilamente sentado estudiando o trabajando, y nadie te dirá nada. En España, pasada 1 hora el camarero ya te pregunta “¿algo más?”, creando una situación violenta (consume o vete). Y si al llegar abres tu portátil y pides la WiFi, la situación se tensa más. Según mi percepción, el tiempo de tranquilidad suele ser de 45 minutos en España, mientras que podría ser 2 horas en Corea.

La experiencia de ir al supermercado es algo que todo viajero debe hacer cuando va al extranjero. En Corea puedes ver enormes tubérculos y secciones enteras con encurtidos, lamyon (ramen) y derivados de la soja. Pero lo que echo de menos es el etiquetado: en Corea todo producto lleva las calorías indicadas claramente. Eso hace que rápidamente puedas ver si lo que estás comprando son bombas de azucar o comida sana.

Friday nightNo echo de menos pasear por las calles de Seúl, pues es toda una aventura. Cruzas el paso de cebra y un taxista se salta el semáforo casi rozándote. Vas por una calle con acera y una moto con remolque aparece de la nada obligándote a saltar a un lado. La educación vial ausente contrasta con la educación tradicional. El rápido desarrollo tras la postguerra marcó una sociedad con la necesidad de rapidez, ignorando toda respeto al volante. Si paseas un buen rato acabas de los nervios. Contraste total con Barcelona, donde las señales se respetan y sabes que no te espera una sorpresa a cada esquina. El único punto malo de las calles de Barcelona es el omnipresente olor a excrementos de perro y el tabaco.

Sorprendentemente echo de menos la comida japonesa. Al respecto a la coreana, tengo un restaurante coreano fabuloso cerca de casa, que suple mi esporádica necesidad de kimchi. Pero Seúl está plagado de japoneses, que se acercan en sabor a los de Japón. En España se asocia la comida japonesa al sushi, y encontrar un japonés auténtico, con su ramen (¡sin maiz!) o su donburi (con cebolla caramelizada), es difícil.

Echo de menos la gente honrada, por ejemplo los caseros que te devuelven la fianza completa al momento de devolverle las llaves de la casa. Echo de menos la vitalidad de la ciudad, donde todo está abierto a todas horas. Pero no echo de menos el aire contaminado. Ni tampoco las horribles websites coreanas.

Finalmente, echo de menos el baduk. Poder ver partidas en directo. Físicamente en el mismo lugar, o desde casa por televisión. La diferencia horaria con Europa hace que todos los grandes encuentros sean de madrugada. Al despertar ya todo se ha acabado.