Monthly Archives: November 2014

La isla de los iluminados

Water noiseEl parque de Seonyudo es uno de los mejores secretos de Seúl. Situado en una isla en medio del río Hangang, es un lugar accesible sólo con autobús o desde un puente peatonal. Esto hace que sea un parque sin aglomeraciones y sin turistas.

Fue un familiar de visita quien se empeñó en ir a esa zona verde. Yo fui caminando la primera vez. Más tarde descubrí que se puede ir en autobús (760, 603, 5714 y 7612) ya que hay una parada allí, en medio de un puente; por ejemplo, se puede tomar uno de esos autobuses en la parada de Hapjeong de la línea 2. O también se puede ir andando, desde la salida 2 de la parada Seonyudo de la línea 9: tras 500 metros se llega al puente peatonal. Una opción muy práctica es llegar en autobús, recorrer la isla y salir por el puente rumbo al metro.

Seonyudo (仙遊島, “la isla donde caminan los iluminados”) fue el primer eco-parque que se abrió en Seúl. Anteriormente había una depuradora de agua, así que al remodelarlo mantuvieron los depósitos, balsas y canales. La abundancia de agua corriendo a varios niveles da una sensación muy relajante, recordando a los jardines árabes.

Un lugar alternativo que no debes perderte si vives en Seúl o estás de visita.

Algunas fotos:

Bongwonsa, el templo que no sale en guías

Welcome to BongwonsaLa 1ª vez que subí a Bongwonsa(봉원사) en Seúl fue una noche de mayo. Los templos budistas en esas fechas están decorados por la festividad del nacimiento de Buda. Miré el mapa y vi que, desde mi casa, en unos 20 minutos andando podría llegar. Al llegar me sorprendió la majestuosidad del edificio principal junto a la montaña. Empecé a hacer fotos nocturnas hasta que el guarda me dio un susto de muerte al aparecer entre sombras y preguntarme que hacía allí.

Este templo no sale en las guías de Seúl por estar fuera de zonas turísticas. Pero si tienes pensado cenar por Sinchon, vale la pena llegar antes a la zona y tomar el bus 7024 en misma calle de Yonsei, que te lleva montaña arriba en 10 minutos. De la parada del autobús (justo cuando da media vuelta para bajar la montaña) al templo (mapa) hay escasos 150 metros.

Temple peaceVolví a subir a Bongwonsa en verano al ver que cada agosto hacen un festival de flores de loto, justo cuando florecen. Me pareció raro, pues el templo no tiene estanques (sólo uno pequeño a la entrada), así que fue una sorpresa ver que habían llenado la explanada de enormes macetones con agua y flores de loto.

En Seúl son famosos los templos de Jogyesa(조계사) en Insadong y de Bongeunsa(봉은사) junto al COEX, paradójicamente situados en plena ciudad, llenos de turistas, faltos de paz. Así que acercarse a Gilsansa (길산사, en el área de Hyehwa) o a Bongwonsa es una buena opción para sentir la tranquilidad del budismo sin salir de Seúl. Oír los cánticos de los monjes y el sonido de los pájaros. Explorar los recovecos y descubrir estatuas sorprendentes.

Desde Bongwonsa continua un camino hasta la cima de Ansan, a unos 30 minutos andando. Desde arriba hay una vista de la ciudad, e incluso la posibilidad de bajar por el otro lado y llegar a la prisión de Seodaemun.

Algunas fotos de Bongwonsa:

¿Por qué el kimchi es col fermentada?

Real kimchiAntes de empezar el invierno es hora de hacer kimchi, la comida nacional de Corea, consistente en col macerada con un sabor salado y picante muy característico. El proceso de preparación del kimchi se llama kimjang y es patrimonio de la humanidad. Las familias se reunen y todos juntos preparan gran cantidad de vegetales, cortando, limpiando y añadiendo sal. Es normal ver en las calles de Seúl montones de coles chinas esperando su proceso.

La primera vez que vine a Corea me sorprendió ver cada día como traían a la mesa del restaurante el platito de kimchi, gratis. Preguntando a varios coreanos, descubrí que es una comida tradicional. Antiguamente no era picante, pues la guindilla la trajeron importada a Corea. Sin embargo me quedaba una duda: ¿por qué col china? Un profesor coreano me llegó a sugerir que en la antigüedad era habitual ver coles junto a los caminos, que crecían espontáneamente. Parece incorrecto.

Home bread with chorizoTema aparte, en los últimos 2 años en Corea me he aficionado a hacer pan, ya que el pan coreano es demasiado dulce. Hacer pan es fácil, pero hacer pan con sabor es un poco más complicado. La clave es fermentar bien la masa, para lo cual se necesita “masa madre”, esto es, tener un cultivo de una bacteria procesando harina. Esta bacteria se halla en la cáscara del centeno, así que la manera tradicional de hacer un cultivo es mezclar centeno integral y agua, y esperar. Las burbujas que aparecen tras unos días son la confirmación que nuestra masa madre ya tiene vida.

Las bacterias se usan ampliamente para fabricar comida más rica, con más texturas y sabores. De hecho la bacteria Saccharomyces cerevisiae se usa para fabricar pan, cerveza y vino. Además la fermentación produce etanol, que mata todo tipo de microorganismos causantes de enfermedades.

Making kimchiHace poco leí otra forma de cultivar la Saccharomyces_cerevisiae, quizás la más rápida: se parte una col, se añade sal y se deja en agua. ¿Os suena el proceso? Eureka, la col tiene gran cantidad de esta bacteria y por eso ¡es un perfecto ingrediente para empezar una fermentación!

Ahora me toca experimentar: usar un poco del caldo del kimchi para levantar una masa de pan. Ya os contaré.

Infravalorado pero mágico, Jinju

A veces haces un viaje visitando varios lugares y precisamente al pueblo que asignas menos tiempo acaba siendo toda una sorpresa. Me ha pasado en innumerables ocasiones: acabar con una espinita por no haber tenido suficiente tiempo de explorar un lugar inexplorado. Hace poco me pasó con Jinju.

TunnelTenía una visita de familiares y tocaba mostrarles las ciudades importantes de Corea del Sur: Seúl, Busán y Gyeongju. Pero descubrí que en esas fechas (principios de octubre) había un famoso festival de faroles en Jinju, a 1 hora de Busan. Así que hicimos un rodeo.

Jinju es una ciudad no turística. De hecho sólo se conoce por el festival de faroles. En mi caso, intenté encontrar alojamiento allí, pero hay un único hotel en la ciudad, demasiado caro y demasiado clásico. Así que al final solo estuvimos unas horas. Un tiempo insuficiente para poder explorar esta ciudad con un tremendo castillo junto al río, que defendía Corea de las invasiones japonesas hace siglos.

River and castleEl festival de faroles de Jinju es impresionante, con cientos de esculturas de papel iluminadas sobre el río. Cuentan que en la antigüedad dejaban farolillos en el río por la noche, para alumbrarlo y descubrir posibles barcos enemigos. Ahora la tradición es más festiva, con puestos de comida y faroles temáticos.

Este año habían faroles representando países, desde el obvio torero (España) hasta los 4 animales de “Los músicos de Bremen” (Alemania). Había además un tunel de faroles, faroles budistas, faroles en un bosque de bambú, faroles representando el horóscopo chino, faroles explicando historia de Corea, etc…

Fue una lástima no poder visitar el castillo. Espero tener la ocasión de volver al sur del país, visitar otras ciudades cercanas, y detenerme de nuevo en Jinju. Mientras tanto, me queda el fascinante recuerdo de los faroles.

Algunas fotos: