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Barcelona

El camino forestal de Gyeongui

Rehabilitar una zona es una idea sencilla. Ejecutarla adecuadamente es más complicado. Pero en Seúl, que tiene una excelente obra civil, lo han vuelto a lograr. Estrenaron hace unos meses el llamado Camino Forestal de la línea Gyeongui (경의선숲길) en la parte oeste de la ciudad.

Hasta el año pasado esta zona era un desastre. Consistía en un descampado con las vías de tren de la línea Gyeongui original, vías en desuso por haber un tendido paralelo subterráneo (donde pasa el tren del aeropuerto Arex y la propia línea Gyeongui). Para colmo la zona estaba vallada, creando un muro separaba varios barrios, dejando solo unos puntos muy concretos donde cruzar.

Tras la reconversión a parque, ahora es un punto de atracción con mucha gente paseando, disfrutando de una conversación sentados en un banco, e incluso cruzando en bicicleta. Este lugar, antes innaccesible, pasa a ser el eje troncal de la zona.

gyeonguiCon una extensión de 6.3 kilómetros, va desde casi la estación de Gajwa a la de Gongdeok, tocando Hongae (salidas 3 a 7) y pasando por delante de la universidad de Sogang. Ideal para un largo paseo.

Siendo un “camino forestal” tiene gran cantidad de árboles y césped donde ¡los coreanos acampan! Han conservado algunos tramos de la vía original de tren, e incluso un riachuelo. Para mayor maravilla, hay gran cantidad de bancos anchos: esos elementos urbanos que han ido desapareciendo de nuestras calles y parques. Pero hay aun más: no se permite fumar.

gyeonguiMe alegra ver el resultado, pues es como un nuevo CheonGyeCheon para la ciudad (o el Seongbukcheon o el paseo del tarareo). Esto es, un lugar donde pasear y relajarse sin ruido de tráfico (en realidad, solo ocasional).

Ya me gustaría ver un camino así en Barcelona, por ejemplo podrían haber hecho algo cuando soterraron las vías que iban de Sants a Passeig de Gracia (ahora Av.Roma y Aragó). O cuando lo hagan con las de la Estació de França.

Desde luego, si viviera ahora cerca de Sogang (donde viví), no dudaría en hacer un paseo cada noche por el parque.

Ciudades de asfalto

Llevo años viviendo en el centro de diversas ciudades. Y me sigo preguntando hasta que punto las ciudades del principio del S.XXI están totalmente deshumanizadas. Las ciudades fueron, hace varios siglos, punto de atracción para artistas y simples trabajadores; y lo siguen siendo, pero las adaptaciones que han sufrido para soportar el aluvión de humanos las han hecho tóxicas. O quizás sean los humanos los que somos las toxinas.

EDIFICACION

yeondamUn ejemplo es la edificación y remodelación sin límites. Esto en Asia es aun mayor locura. En Seúl no era raro ver como derriban un barrio entero (no un edificio, sino un barrio entero) para construir edificios colmena. La vivienda en una ciudad siempre es un negocio, así que construir o reformar siempre será rentable.

De hecho, hace poco me enteré que el barrio donde viví en Seúl en 2014 ha desaparecido totalmente. Cerca de allí había unas vías de tren que soterraron hace años (la actual línea de AREX), pero seguía siendo un descampado inútil que cruza todo un distrito. Hace un par de años el ayuntamiento por fin decidió hacer un parque-corredor (el Yeontrail) y toda la zona se ha revalorizado como la espuma.

La foto de arriba muestra el descampado (donde una chica se montó una carpa para tocar el piano), mientras que la foto de abajo es el resultado de la remodelación, con su riachuelo. Sin duda apetece ir a ver lo nuevo (salida 3 del metro Hongik), pero oír que están tirando barrios enteros por donde continua el parque da que pensar, porque los habitantes originales suelen acabar desplazados (por decirlo de una forma amable).

Pero esto no solo pasa en Seúl. He visto edificaciones de locura en Hong Kong. O remodelaciones sin freno en Barcelona, donde no hace falta más que pasear por la noche del día de “enseres”, donde la gente deja en la calle muebles que aun servirían sin problemas.

TRAFICO
El tráfico es un problema de toda ciudad, pero quiero centrarme en el caso del centro de Barcelona.

eixampleCuando se proyectó el Eixample de Barcelona, la expansión de la ciudad del S.XIX, la idea sobre el plano era genial. Amplias calles, grandes manzanas, poca altura de edificios para permitir que la luz llegue a todos lados, y chaflanes para permitir mayor visibilidad.

Del mismo modo, los edificios construidos originalmente poseían mucha superficie, con una primera planta regia (donde solía vivir el amo del edificio) y luego apartamentos para alquilar en los pisos superiores. Porque la vida se hace en la calle, y jamás tendría sentido que el propietario viviera en el ático.

Sin embargo, es curioso como cambian los usos: ahora son los áticos los más valorados. Porque se trata de huir del ruido, de buscar la luz. Las calles del centro retumban con el tráfico, haciendo difícil encontrar la tranquilidad. Calles que antes eran paso de viandantes, ahora monopolizadas por vehículos de motor.

Ahora la gente huye de la ciudad. De hecho, conozco a varias personas que se han mudado fuera de la ciudad tras tener el primer hijo. ¿Críar a tu retoño entre el caos de la ciudad? Ni loco. Hay planes como el de las “super-illes“, que pretenden pacificar las calles de Barcelona. Y hay quien espera que el futuro de coches eléctricos silenciosos ayude a calmar el ambiente… pero, ¿quién sabe?

Quizás el problema fue cuando se asfaltó todo. Se perdió el contacto con la tierra. Ahora solo algunos afortunados árboles son capaces de tocar tierra auténtica con sus raíces. Para el resto, nos queda una plataforma de asfalto donde reina el caos, donde naces niños desnaturalizados, donde lo único que cuenta es el beneficio económico.

Un año después

Last picture of AutumnHace un año que dejé de vivir en Corea. Esta es la última foto que hice en el que fue mi barrio durante 3 años, Sinchon. Un árbol destilando colores de manera estruendosa, un ejemplo de la pasión por los colores intensos del otoño coreano.

En Barcelona la vida me trata bien, de una manera que no me lo esperaba. Acostumbrado a teletrabajar, volver a una oficina parecía una prisión, pero he tenido la suerte de acabar en un templo de la tecnología llamado ulabox. Ver como gente de otras empresas, a las que también aspiré, acaban a mi lado en este proyecto es un lujo. Y me fascina ser la cola de león en un equipo de titanes. Aprender y compartir conocimiento de nivel.

Del resto de mi vida este año, hay sucesos estupendos y otros no tanto. Pero me encanta que la idea que tenía para 2015 cuando volvía de Corea el año pasado no se parece en nada a lo que ha acabado sucediendo. Pensaba en trabajar un tiempo, hasta ganar lo suficiente para volver otra temporada a la tierra del kimchi. Pero ahora el realizarme personalmente y profesionalmente deja la vuelta a Corea en un segundo plano.

Si, echo de menos los colores de otoño, la rudeza del invierno, la vuelta a la vida en primavera y el agobiante verano. Y la gente, los amigos. Además del sueño de poder ir al centro del universo del baduk y compartir partidas con la élite. Pero todo esto, de momento, pasa a ser un plan de viaje, y no de vida. Aunque nunca la vida sale como la planeas.

Echando de menos de Corea

Vuelvo al Mediterráneo por navidad y echo de menos Corea. Por supuesto, echo de menos mi gente de Asia, pero también pequeños detalles que necesitan de un contraste para darte cuenta que existen.

It's me!Empezaré por las cafeterías. El precio de un café en Corea es de los más altos del mundo. Pero a cambio puedes estar toda la tarde tranquilamente sentado estudiando o trabajando, y nadie te dirá nada. En España, pasada 1 hora el camarero ya te pregunta “¿algo más?”, creando una situación violenta (consume o vete). Y si al llegar abres tu portátil y pides la WiFi, la situación se tensa más. Según mi percepción, el tiempo de tranquilidad suele ser de 45 minutos en España, mientras que podría ser 2 horas en Corea.

La experiencia de ir al supermercado es algo que todo viajero debe hacer cuando va al extranjero. En Corea puedes ver enormes tubérculos y secciones enteras con encurtidos, lamyon (ramen) y derivados de la soja. Pero lo que echo de menos es el etiquetado: en Corea todo producto lleva las calorías indicadas claramente. Eso hace que rápidamente puedas ver si lo que estás comprando son bombas de azucar o comida sana.

Friday nightNo echo de menos pasear por las calles de Seúl, pues es toda una aventura. Cruzas el paso de cebra y un taxista se salta el semáforo casi rozándote. Vas por una calle con acera y una moto con remolque aparece de la nada obligándote a saltar a un lado. La educación vial ausente contrasta con la educación tradicional. El rápido desarrollo tras la postguerra marcó una sociedad con la necesidad de rapidez, ignorando toda respeto al volante. Si paseas un buen rato acabas de los nervios. Contraste total con Barcelona, donde las señales se respetan y sabes que no te espera una sorpresa a cada esquina. El único punto malo de las calles de Barcelona es el omnipresente olor a excrementos de perro y el tabaco.

Sorprendentemente echo de menos la comida japonesa. Al respecto a la coreana, tengo un restaurante coreano fabuloso cerca de casa, que suple mi esporádica necesidad de kimchi. Pero Seúl está plagado de japoneses, que se acercan en sabor a los de Japón. En España se asocia la comida japonesa al sushi, y encontrar un japonés auténtico, con su ramen (¡sin maiz!) o su donburi (con cebolla caramelizada), es difícil.

Echo de menos la gente honrada, por ejemplo los caseros que te devuelven la fianza completa al momento de devolverle las llaves de la casa. Echo de menos la vitalidad de la ciudad, donde todo está abierto a todas horas. Pero no echo de menos el aire contaminado. Ni tampoco las horribles websites coreanas.

Finalmente, echo de menos el baduk. Poder ver partidas en directo. Físicamente en el mismo lugar, o desde casa por televisión. La diferencia horaria con Europa hace que todos los grandes encuentros sean de madrugada. Al despertar ya todo se ha acabado.

Abueletes coreanos en Barcelona

abuelos en BarcelonaEsta semana empezaron a emitir “abuelos mejor que flores (꽃보다 할배)(*), un programa del canal TnV tvN coreano que narra las vivencias de varios ancianos famosos coreanos de viaje por España. De momento han hecho el capítulo 1, la preparación del viaje y la llegada a Barcelona.

Aparte del típico estilo de reality show con textos sobreimpresos continuamente, es curioso ver Barcelona desde otros ojos. Especialmente desde ojos de viejos coreanos. El más viejo del grupo es el jefe (pura sociedad coreana), que se estudia mapas y pregunta siempre por direcciones: es el único que habla inglés, para colmo.

abuelo viejoLas sorpresas son continuas. Uno de ellos carga con varias botellas de soju (alcohol coreano) pero sorprendentemente le dejan pasar en la conexión en el aeropuerto de París. Llegan por la noche al Prat, y en lugar de tomar un taxi hasta el hostal, deciden ir en Aerobus hasta Plaça Catalunya. Medio perdidos aprovechan para cenar tapas en Passeig de Gracia (por un riñón, imagino). El jefe se para a preguntar por la calle Consell de Cent, y olvida su maleta, que milagrosamente no se la roban. Vuelve a preguntar a unas chicas en la calle, y como un viejo verde continua una conversación vacía. Y caminando a media noche hasta el hostal.

abuelos en can BarçaEn Corea descubrí la gran pasión que tienen los coreanos por Barcelona, a pesar de no haber vuelo directo. “La ciudad de Gaudí” es casi tan onírica como “el romanticismo de París”. La ven como la ciudad perfecta “española”, a pesar que muchos conocen detalles sobre el hecho catalán.

Curiosamente, los coreanos no suelen ir de hotel, sino que se alojan en hostales coreanos, casas particulares de coreanos que habilitan habitaciones para alquiler. Es un estilo de hospedaje que en Corea se ha mantenido con el paso del tiempo (de hecho el coreano tiene una palabra específica, 민박). Los precios en Barcelona son equivalentes a hoteles, pero ofrecen desayuno coreano (arroz y encurtidos varios) y guía en coreano.

¡Espero con ganas el siguiente capítulo del programa! Es emocionante ver Barcelona así.

(*) La expresión del coreano “mejor que flores” es una manera de ensalzar personas, una forma de hablar de difícil traducción al español.

A testament for my Barcelona life

A couple of months ago I decided to finally jump to another life, to another city. In these days, my last few days in Barcelona, I’m experiencing an hurricane of emotions, regarding things to leave and things to discover. And the most important: people.

I arrived to Barcelona 7 years ago, as a bridge to Europe. My plan was spend a year or two in this city, and then move to some city in Europe, like London or Maastrich. But the feeling of this magic city hugged me. And here I am, 7 years later. But finally I decided to give a try to another city. A city that is not in Europe, but in Asia. Seoul, a city with Soul!

It’s funny to see how I arrived to this situation. Like in a Go game, you make some moves, and life answer with other moves, so later you try to make new moves using your past moves as well as you can.

These days I’m writing my testament for my Barcelona life. I’m giving this chair to Jordi, the microwave to Oscar, the Amelie poster to Ricard, some Go books to Joan, the barbecue to César, the whiteboard to Ramón, the closet to Alex, etc. It’s like I’m splitting myself into a thousand pieces, and spreading them among the people who are truly my great friends. It’s like a funeral, but with a smile. Sad but happy. My stuff will live in my friends’ houses.

And, of course, I’d like to meet you all in my future new house in Asia! 안녕!

What’s a house?

Why do we need a house? When we start in this world, we live in our parents’ house, and later when we grow up, we try to find our own house. A place to sleep and to keep all your stuff. Is this a social need or it comes in our genes?

Snail looking for moneyWhen I lived with my parents, my personal space was my room, and some other corners of the house. Later I moved to Barcelona, and shared a flat with other people. My house was actually my room, but my flatmates didn’t respect my space, and I have to move to another place. Then I was the rent-owner, and other people came to live in “my” house. All my stuff was in different rooms. I also moved to another house, with all my stuff (including furniture) and lived alone. Is your stuff what defines your house?

Meanwhile I travelled quite a lot, and slept in a lot of different places, from somebody’s high status house to a tent in the jungle. And I felt those places, most of them, as my house. Is a house the place were you sleep?

Finally, I enjoy a lot having visitors in my house. So perhaps a house is the place where you have your stuff, where you sleep and where you host other people.

· Can you put all your stuff in a single suitcase? Then your house can travel with you easily.
· Can you sleep in any place? Then your house can be any place in the world.
· Can you welcome a visitor, and show him/her the city, even staying in a hotel? Then you can feel any city as your hometown.

These days I’m getting a lot of chances to travel and live around the world. From Mexico to Argentina, from Hungary to Korea. And despite I love my house with my beautiful terrace, sometimes I think that my house weighs down my flying spirit. I envy the snails, who travel with a house, but having a camper is not the solution. The solution is to lose weight, to find ways to have less stuff, or to keep it in cheap places. And then, fly!

Six years

Six years ago I landed in this city. I’m not sure I like cities, but somehow I ended up living close to a mountain, but at the same time I’m not far from the city center. I could say this is the best of two worlds: I can grow plants, I can enjoy nature, but I can enjoy city life. What a contradiction. I like my house, but I like travelling. I like nature but I live in a city.

The different experiences of these six years shaped me. I wonder if I had experienced similar things if I had chosen a different destination. My original idea was to think about Barcelona as a step of my travel to Europe. But it trapped me, six years. How could have I stayed here so long, when the world is waiting for me? So many places to visit, to stay, to experience.

It’s time for new places. But the future is always blurry. I have no idea where I will land this time. But I’m sure it’ll be good, because I will be there.

With 2 pros at home

9x9 at the beachSometimes live gets interesting.

After a lot of weeks working hard (even 11,5 hours per day) to release our new product at work, I was destroyed. And by chance I got the unique opportunity of hosting 2 Korean professional baduk (Go) players. They where just the fresh air I needed!

Lee Minjin (5p, 25 y.o.) and Park Sohyun (2p, 21 y.o.) arrived to Barcelona on a summer sunny Tuesday, and stayed for a week. I met them on Thursday, when our local Go teacher, Lluís Oh, organized some simultaneous games. I played against Sohyun, but I made so many mistakes… my mind was too tired from work. I resigned.

Despite they are professional players, they are “normal” girls, down-to-earth, funny but incredible smart. And pretty, I should add. I thought they were not interested in speaking about “work” (Go) all the time, because they were on holidays. But I placed a Go board in a visible place of the house, just in case. I was going to host them just for 2 days, but when they saw the hammock on my terrace, they changed their minds and asked for a longer stay… how could I say “no”?

The amount of anecdotes is endless:
– After the simultaneous games, we went to a tapas bar. Somebody brought a Go board and a game between two locals started. At one point, one of the players started to ask for help: he didn’t remember a joseki, and didn’t want to leave a bad impression to Minjin, who was next to us looking at the game.
– Playing at home on DragonGoServer, they had a look at my moves… how can I play with 2 pros looking at me?! In one game I started a weird joseki, and my opponent wrote “take care, now I have a joseki book”. My answer was: “YOU take care, I have 2 pros at home”.
– One evening they were too tired, and decided to stay at home. I went out to meet some friends, and when I came back home… what a surprise! they were playing with my board, without asking me for permission, haha. They were playing a friendly match, and Sohyun decided to let Minjin start a big ko, despite it looked like she was winning by a little. A couples of ko threats generated another big ko in other part of the board. And I was there, standing up, speechless, like a statue watching the seasons. They reviewed the game at lightning speed, moving the stones on the board, as if they were born for this (actually that’s true).
– We went to the beach one evening, and I took with me a magnetic board. Minjin found my way to convert the 19×19 board to a 9×9 one interesting (I just have a piece of paper as frame), and offered me a game. An even game. And, after a ko, I won! Of course it was not a serious game for her, and I used a lot of thinking time, but hey! who can say “I’ve beaten a pro at 9×9″? ^___^ Later she told me I could be 7 dan pro, hehe. The register of the game.
– At night she took revenge on the normal board. 5 stones of handicap. It was a really interesting game. Playing with a pro is always an incredible experience, but playing in your own home, relaxed and calm, has NO price. I loved the way of her moves, so calm and relaxed. She didn’t clearly threat any of my groups; subtle but firm. I lost by 15 points. Here you have the register of the game and some of her comments. “Don’t be afraid” she told me… as if I could be careless against a pro.
– I asked them about their “job”. Despite they love playing baduk (Go), it’s a stressing way to pay the bills. Their income depends on their results in tournaments, and there is a lot of pressure. It sounds like a “normal” job to me.

For some days, my house was full of jokes and an incredible good mood. They filled up the house and my soul. The experience was huge, but the emptiness they left in my house was even more huge. The echo of the room drills my heart. The average level of my lonely house went down again to European 2 kyu. I should go to Korea soon!

The pictures!

Professional PHP: A difficult task, and even worse in Spain

NOTICE: Find more in my tech blog: liopic.me.

PHP ElephantThis is a post about tech books. Sometime ago I discovered that Internet is not, and should be not, the only information source for an IT professional. It’s a good place to search for technical reference, to scan for chunks of information, but definitively it isn’t a place to read long texts. Books are the alternative. We get used to scan text on Internet (Nielsen dixit), but we read books in other way, in a more relaxed way. And books authors write books in a different way from writing on Internet. We need books (or big and comfortable e-books) in order to understand “the big picture”.

PHP is a flexible language, and thanks to its version #5 it’s a modern object-oriented language. It’s also an easy language to learn, which leads to help newbies. But, just because this, most of the PHP programmers’ population have a low programming level. This could be a reason to explain why almost every PHP book seems written for newbies. PHP5 is object-oriented so, as an example: how many books explain Design Patterns using Java? More than 30 (according to an Amazon search). How many with PHP5? Just 4. Another example… let’s speak about unit testing: how many books are out there on jUnit? Around a dozen. And on PHPUnit (something like jUnit, but in PHP)? Just ONE!

And things get worse if we speak about trying to buy advanced PHP books in Spain. Libraries in Spain avoid books written in other languages but Spanish, and of course none of the “advanced level” PHP books get a Spanish translation. So the reality is that it’s almost impossible to get a decent book. Last year I was surprised when I went to London, entered in a just normal library and found a lot of hi-tech PHP and AJAX books. I tried to found a good library here in Barcelona, but it’s impossible: so finally I ordered some books to Amazon UK!