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El camino forestal de Gyeongui

Rehabilitar una zona es una idea sencilla. Ejecutarla adecuadamente es más complicado. Pero en Seúl, que tiene una excelente obra civil, lo han vuelto a lograr. Estrenaron hace unos meses el llamado Camino Forestal de la línea Gyeongui (경의선숲길) en la parte oeste de la ciudad.

Hasta el año pasado esta zona era un desastre. Consistía en un descampado con las vías de tren de la línea Gyeongui original, vías en desuso por haber un tendido paralelo subterráneo (donde pasa el tren del aeropuerto Arex y la propia línea Gyeongui). Para colmo la zona estaba vallada, creando un muro separaba varios barrios, dejando solo unos puntos muy concretos donde cruzar.

Tras la reconversión a parque, ahora es un punto de atracción con mucha gente paseando, disfrutando de una conversación sentados en un banco, e incluso cruzando en bicicleta. Este lugar, antes innaccesible, pasa a ser el eje troncal de la zona.

gyeonguiCon una extensión de 6.3 kilómetros, va desde casi la estación de Gajwa a la de Gongdeok, tocando Hongae (salidas 3 a 7) y pasando por delante de la universidad de Sogang. Ideal para un largo paseo.

Siendo un “camino forestal” tiene gran cantidad de árboles y césped donde ¡los coreanos acampan! Han conservado algunos tramos de la vía original de tren, e incluso un riachuelo. Para mayor maravilla, hay gran cantidad de bancos anchos: esos elementos urbanos que han ido desapareciendo de nuestras calles y parques. Pero hay aun más: no se permite fumar.

gyeonguiMe alegra ver el resultado, pues es como un nuevo CheonGyeCheon para la ciudad (o el Seongbukcheon o el paseo del tarareo). Esto es, un lugar donde pasear y relajarse sin ruido de tráfico (en realidad, solo ocasional).

Ya me gustaría ver un camino así en Barcelona, por ejemplo podrían haber hecho algo cuando soterraron las vías que iban de Sants a Passeig de Gracia (ahora Av.Roma y Aragó). O cuando lo hagan con las de la Estació de França.

Desde luego, si viviera ahora cerca de Sogang (donde viví), no dudaría en hacer un paseo cada noche por el parque.

Cuando volar al revés es más caro

Landing at IncheonVolar al revés no es a volar bocaabajo o hacia atrás. Me refiero a contrastar los precios vuelos en una dirección y en otra. A los que hemos vivido en dos continentes nos ha pasado encontrarnos con una situación muy ilógica.

Por ejemplo, vuelo de ida y vuelta entre Barcelona y Seúl, con una escala, misma compañía:

  • Salida 17-Marzo desde Barcelona, vuelta 1-Abril desde Seúl, precio: 470€
  • Salida 17-Marzo desde Seúl, vuelta 1-Abril desde Barcelona, precio: 1240€

¿Son las compañías racistas con los asiáticos? Claro que no. Simplemente las aerolíneas usan algoritmos para optimizar precios, atendiendo a una gran cantidad de factores. Ofrecen precios según la oferta, la demanda, las fechas (festivos, temporadas), precios de la competencia, etc.

En el ejemplo de arriba, la razón del precio asimétrico es bastante claro: en Asia hay mucha más gente que en Europa, así que la demanda es mayor, por lo que pueden subir los precios y seguir llenando aviones. Si has tomado un avión a Corea, recuerda cuantos occidentales vs orientales había. A los escasos europeos nos tienen que incentivar para que acabemos comprando.

Si miramos los vuelos de ida (sin vuelta), el caso es aún más raro:

  • Salida 1-Abril, Barcelona-Seúl, precio: 550€
  • Salida 1-Abril, Seúl-Barcelona, precio: 700€

Yeouido, Seoul¿Absurdo? No, los vuelos en una dirección no los toma la persona que va de turismo un par de semanas. Es más probable que sean comerciales o ejecutivos que van dando saltos por la región. Por tanto, probablemente sus empresas le paguen el vuelo. Súbase los precios. Aunque el vuelo de ida y vuelta sea más barato.

Hay innumerables leyendas urbanas sobre cuándo y cómo comprar vuelos. Algunas son absurdas; por ejemplo, comprar en el último momento significa en realidad que tienes una urgencia, así que la aerolínea te va a sacar un riñón. Lo mismo con los hoteles (sé lo que digo, trabajé en una web de hoteles). De todas formas, hoy en día hay tantos factores en juego que es difícil marcar reglas.

La única recomendación es contrastar precios y alternativas con varios metabuscadores. Probar todo, desde cambiar el origen y destino, a fechas, o incluso combinaciones que a priori no tienen sentido. A veces hacer una escala más (ilógico) es más barato. A veces, si vuelas sólo en una dirección vale la pena mirar precio de ida y vuelta, y tras comprar pedir la cancelación de uno de los trayectos (normalmente devuelven las tasas, según mi experiencia).

Estos complejos algoritmos también se usan en hoteles y en trenes. Por ejemplo, hace poco compré un billete de tren hasta una parada más que mi destino (¡absurdo!) porque era 10€ más barato que el billete hasta mi destino (donde me acabé bajando). Ni me imagino la razón de ese precio.

¡Buena caza!

Suwon, la ciudad amurallada olvidada

Towers and towersSuwon es una gran ciudad a la sombra de la gran metrópolis que es Seúl.

Muchas veces se ignora, teniendo una urbe tan grande como Seúl por explorar. De hecho incluso preguntando a coreanos de Seúl, algún vez me llegaron a decir: ¿para qué vas a Suwon? ¡Pues a ver la muralla!

Podría compararlo con Alcalá de Henares y Madrid: casi todos hemos ido a Madrid, pero casi nadie ha visitado Alcalá, a pesar de ser Patrimonio de la Humanidad. Hablando de Suwon, su fortaleza amurallada es Patrimonio de la Humanidad. Bien merece uno o dos días de visita.

La muralla de Suwon es increíble. Son 6 Km rodeando la antigua ciudad, con enormes puertas y torres a cada pocos metros. En el centro, un palacio. Toda el área se puede recorrer de punta a punta paseando sin problemas; el lateral oeste de la muralla empieza sobre una colina, pero el resto del trayecto es bastante llano.

PaldalmunLa manera más fácil de llegar a Suwon es en metro. Una vez en la estación, una opción es tomar un bus hasta la puerta sur, Paldalmun (팔달문). Otra opción es ir caminando por la calle Maesan-ro(매산로) o Hyanggyo-ro(향교로) y quizás comer en uno de los restaurantes de wang-galbi (costillas enormes, la especialidad de la ciudad).

Paldalmun (팔달문, “la puerta de los 8 pasos”) es una estructura circular de 25 metros de ancho y 9 de alto que alberga la entrada sur a la antigua fortaleza de Hwaseong. Desde ahí se puede ir andando a visitar el centro de la ciudad, el palacio de Haengung (Hwaseong-haenggung). Vale la pena buscar en internet actividades que se hagan en el día de la visita, porque suele haber de todo, desde actuaciones a prácticas con arcos. Además en octubre se hace el Festival de Hwaseong con varias representaciones y conciertos.

A stream crossing the wallEn el palacio se puede comprar la entrada para todos los lugares, incluso para pasear sobre la muralla, que aun estando totalmente abierta se pide una pequeña contribución.

Hay que salir del palacio e ir algunas calles atrás hasta poder acceder a la colina del oeste donde poder empezar a caminar. Lo ideal es llevar un plano para ir disfrutando de la posición en cada momento. Especialmente vale la pena pararse a ver la puerta norte, la entrada del riachuelo Suwoncheon y el puesto de comandancia del noreste.

En la ciudad de Suwon hay otros lugares de interés, incluyendo el pueblo folclorico (hay que ir en bus), o incluso el museo del toilet. Pero no hay nada como pasar un día en la fortaleza de Hwaseong. Para más información se puede acudir a la web de turismo o a la wikipedia (en inglés), de donde he tomado este mapa que muestra muy bien el área:
Hwaseong Fortress Sketch 2.jpg

Infravalorado pero mágico, Jinju

A veces haces un viaje visitando varios lugares y precisamente al pueblo que asignas menos tiempo acaba siendo toda una sorpresa. Me ha pasado en innumerables ocasiones: acabar con una espinita por no haber tenido suficiente tiempo de explorar un lugar inexplorado. Hace poco me pasó con Jinju.

TunnelTenía una visita de familiares y tocaba mostrarles las ciudades importantes de Corea del Sur: Seúl, Busán y Gyeongju. Pero descubrí que en esas fechas (principios de octubre) había un famoso festival de faroles en Jinju, a 1 hora de Busan. Así que hicimos un rodeo.

Jinju es una ciudad no turística. De hecho sólo se conoce por el festival de faroles. En mi caso, intenté encontrar alojamiento allí, pero hay un único hotel en la ciudad, demasiado caro y demasiado clásico. Así que al final solo estuvimos unas horas. Un tiempo insuficiente para poder explorar esta ciudad con un tremendo castillo junto al río, que defendía Corea de las invasiones japonesas hace siglos.

River and castleEl festival de faroles de Jinju es impresionante, con cientos de esculturas de papel iluminadas sobre el río. Cuentan que en la antigüedad dejaban farolillos en el río por la noche, para alumbrarlo y descubrir posibles barcos enemigos. Ahora la tradición es más festiva, con puestos de comida y faroles temáticos.

Este año habían faroles representando países, desde el obvio torero (España) hasta los 4 animales de “Los músicos de Bremen” (Alemania). Había además un tunel de faroles, faroles budistas, faroles en un bosque de bambú, faroles representando el horóscopo chino, faroles explicando historia de Corea, etc…

Fue una lástima no poder visitar el castillo. Espero tener la ocasión de volver al sur del país, visitar otras ciudades cercanas, y detenerme de nuevo en Jinju. Mientras tanto, me queda el fascinante recuerdo de los faroles.

Algunas fotos:

La tarjeta mágica: T-money

TmoneyImagina que tuvieras una “tarjeta monedero” que te sirviera para todo. Para entrar al metro de Madrid simplemente tocando los tornos de acceso, tomar un tranvía en Barcelona, o un autobús en Toledo. E incluso pagar una chocolatina en una tienda 24 horas de Salamanca, o una llamada en una cabina telefónica de Cuenca. ¿Utopía?

Pues esta tarjeta monedero existe en Corea: la T-money. Cuesta 2500 won (1.85€) en cualquier tienda de 24h, y puedes recargarla allí mismo, o en las máquinas junto al metro. Lo habitual es usar la T-money con forma de tarjeta de crédito, pero también hay en tamaños más pequeños, como llaveros. Sirve en cualquier transporte público de cualquier ciudad o pueblo de Corea, así como en muchas tiendas, e incluso en taxis.

colgantes T-moneyEstos días he estado haciendo bastante turismo por toda Corea, y gracias a tener la T-money, no tienes que preocuparte por sacar billetes de transporte, o tener suficiente suelto para pagar el autobús. Virtualmente no necesitas saber que vale cada ticket, y solo tienes que ir recargándola cada cierto tiempo. Eso hace una experiencia turística más fluida.

Solo he visto una tarjeta monedero tan integrada en otro país: Hong Kong (octopus card). En otros países tienes que sufrir la experiencia de perder 10 minutos delante de un mapa críptico tratando de descifrar cuanto vale el ticket hasta tu destino, o acabar pagando de más en el autobús por falta de vuelta.

Si vienes a Corea, ¡es imprescindible!

La montaña fortaleza

A veces apetece salir a explorar las afueras de Seúl, y encontrarse con la naturaleza o con la historia. Esta vez fuimos a visitar Haengjusangseong (행주산성), la “montaña fortaleza”.

General viewTomando el bus 921 desde Sinchon, pasando por el parque del estadio olímpico y siguiendo el cauce del río Han, se tardan unos 40 minutos en llegar a Haengjusangseong (행주산성). La parada nos deja en un pequeño pueblo junto a la montaña, un lugar lleno de restaurantes donde probar algunos platos del campo coreano. La ruta caminando hasta la puerta de la montaña es bien sencilla y está claramente señalizada.

Esta montaña alojaba una fortaleza que fue clave en la lucha contra las invasiones japonesas. Es famosa especialmente por “el asedio de Haengju. Durante tiempos de Yi Sunshin, los japoneses trataron de tomar la la región de Goyang, y esta montaña junto al río Han era un lugar estratégico esencial. El general coreano Gwon Yul fue capaz de repeler más de 10.000 japoneses con solo 2.300 guerreros, incluyendo monjes que se unieron voluntariamente. La leyenda cuenta también que las mujeres de pueblos cercanos ayudaron subiendo piedras con sus faldas hasta la cima de la montaña.

MapHoy en día no queda ni una pared de la fortaleza, y es simplemente una colina con varios caminos donde pasear. A la entrada hay un santuario en honor al general Gwon Yul y en la cima hay un par de pabellones y un monumento recordando la batalla.

El lugar es interesante para dar un paseo, observar la estupenda vista del río Han desde arriba, y poco más. Personalmente me decepcionó un poco, pues esperaba ver murallas, pero está bien como colina donde relajarse una mañana entre árboles y luego comer en el pueblo.

Algunas fotos del lugar:

Hong Kong, de apocalipsis a edén

Acababa mis agobiantes clases de coreano y me merecía una escapada fuera de Corea. Investigué varios destinos cercanos, desde Camboya a Filipinas, pero teniendo en cuenta que iría solo, la opción era una ciudad. Y Hong Kong apareció. Nunca había tenido interés en esta ciudad-estado, pero tras leer un poco me interesó, especialmente al saber que tenía mucha superficie definida como parque natural. También una reseña de la visita de Felipe y un blog de un canario afincado allí me ayudaron.

Night viewPodría decir que Hong Kong es una mezcla de China e Inglaterra, pero es como decir que España es Marruecos y Francia, o Corea es China y Japón. Si es cierto que Hong Kong retiene algunas costumbres inglesas, como el fascinante té con leche, o la absurda exclusividad de algunos clubs o restaurantes. Pero el idioma inglés, aparte del típico “Hello Néih hóu” como saludo, y los nombres de las calles, ha desaparecido. El cantonés golpea tus oídos nada más llegar.

De hecho, mi primera impresión fue, a parte del calor, el ruido omnipresente. Los semáforos constantemente haciendo golpes mecánicos, las escaleras del metro, el tráfico intenso, las risas de la gente. Mi alojamiento, barato pero en el centro de la ciudad, es quizás el lugar más ruidoso donde he dormido (¡a 50dB!). Suerte que llevaba tapones. Pero di un paseo y entré a un restaurante a comer, y el oido se relajó cuando el sentido del gusto tomó protagonismo.

Too many peopleMis paseos turísticos del primer y segundo día se centraron en lo típico. Comer por las calles de Kowloon, bajar hasta la Avenida de las Estrellas, cruzar desde el continente a la exclusiva isla de Hong Kong. También ir al jardín de Nan Lian y alrededores, que me defraudó al ver que la paz se veía perturbada por el ruido del tráfico cercano. De hecho lo que más me gustó de la zona fue un pequeño parque no turístico, Fung Tak. Paseando por allí solo veía viejas colmenas atestadas de gente.

Mapa de Hong KongEl tercer día mi impresión mejoró mucho, muchísimo, al visitar la isla de Lantau. En ese momento me di cuenta que Hong Kong lo tiene todo, desde la apocalipsis urbana hasta parajes remotos de tranquilidad. La isla de Hong Kong (en violeta) está llena de centros comerciales y hoteles interconectados con pasarelas, comiéndose las calles, haciendo casi imposible orientarse. Enfrente, Kowloon es un área bulliciosa, con mucha vida, comida en la calle, mercados, y gente que sorprendente camina tranquilamente. Lantau es tierra virgen, un remanso de paz y naturaleza. Me quedé con ganas de ver New Territories y otras islas.

Los precios estaban bastante bien. No baratos, como en otros lugares de Asia, pero igualmente interesantes. La gastronomía es tremendamente variada. Así que es buen destino si buscas ir de compras o comer. Pero recuerda llevar tapones de oídos.

Mis fotos de HK en flickr:

Recomendaciones de vuelo transcontinental

Volar a otro continente requiere tiempo y dinero. Para este post, me permitiré hablar del caso España-Corea, que es el que más conozco.

Lo ideal siempre es viajar en vuelo directo, pero entre España y Corea solo Korean Air ofrece la ruta, habitualmente por más de 1000€. La alternativa habitual es hacer una parada, y el precio queda entre 600€ y 900€ (ida y vuelta). Lo más barato que he visto fueron 440€ con Qatar en una oferta invernal, que no recomiendo a nadie, a menos que le guste hacer turismo a -10ºC.

ruta España-CoreaPrimero hay que mirar la ruta más rápida, siguiendo la curvatura de La Tierra, de España ¡a Pekín! Pues los vuelos a Seúl suelen pasar por Pekín, para evitar el espacio Norcoreano. Dicho esto, los hubs ideales para volar directo serían Moscú, Praga, Frankfurt o Munich; aunque no siempre hay ofertas. También son habituales los vuelos con parada en Londres, París (el horrible Charles de Gaulle), Amsterdam o Helsinki. Finalmente existen los vuelos parando en Oriente Medio, o directamente parando ya en el Este o Sureste asiático, pero solo los recomiendo a gente con escaso dinero o aventureros.

Vamos a tomar dos vuelos, uno europeo y otro transcontinental. En el europeo lo ideal es relajarse, leer algo, pero no dormir. Lo habitual es que den de comer una vez, durante el vuelo. El transcontinental es el duro…

El vuelo Europa-Asia suele cruzar la noche, así que hay que dormir lo máximo posible. Si consigues dormir suficiente, llegas a destino fresco. Si no, puede que tengas jet-lag los siguientes 3 o 4 días. Hay gente que se toma una aspirina o similar para prevenir el dolor de cabeza del zumbido del avión. Otros se toman pastillas para dormir, pero eso me parece excesivo. Un buen cojín y forzarse a estar relajado y dormir debería ser suficiente.

En esos vuelos suelen dar de comer 2 veces: a la hora de salir y una hora antes de llegar. Durante el tiempo restante, hay que forzarse a dormir. El aire en un avión transcontinental acaba siendo muy seco, así que es bueno llevar caramelos al vapor o de miel por si la garganta se resiente. Así mismo, beber toda el agua posible. Se puede ir hasta la zona de azafatas y pedir agua. De hecho, normalmente tienen vasos llenos ya preparados. Por supuesto, evitar beber alcohol y moderar el café.

Nada mas subir al avión uno se descalza, y se puede pasear en calcetines. No es mala idea dar 1 o 2 paseos de punta a punta del avión durante el vuelo, para activar la circulación de las piernas.

Siempre hay que llevar en el equipaje de mano un par de cambios de ropa (al menos calcetines y ropa interior). Antes de aterrizar la gente hace unas colas enormes tratando de ir al cuarto de baño, para arreglarse, cuando es mucho más sencillo ir a los aseos del aeropuerto una vez aterrizado. Ahí uno puede cambiarse la ropa interior para salir fresco.

inmigracionUna vez en el aeropuerto, hay que pasar por una serie de controles. Lo habitual es que en el mismo avión te den los 2 papeles a rellenar, antes de aterrizar, así que es buena idea tener un bolígrafo a mano durante el vuelo.

En el aeropuerto de Incheon se suele llegar a la terminal “concourse”, donde a veces ponen cámaras térmicas para controlar que no entre nadie enfermo. De ahí hay que tomar el trenecito subterráneo hasta la terminar principal. De ahí al control de inmigración, donde hay que tener la “Arrival Card” rellenada y presentar el pasaporte. El oficial te indica colocar los dedos índices en un lector de huellas, y mirar a una pantalla para tomar una fotografía.

mercanciasTras pasar el control de inmigración, toca recuperar las maletas. Básicamente echar un vistazo al panel a ver el número de cinta, y bajar hasta la cinta correspondiente. Luego, antes de salir a la calle, hay que entregar el otro papel, el “Custom Declarations”. Como es habitual, hay que decir a todo que NO. Cuando se entrega este papel, en algunas ocasiones te piden hacer una inspección de la maleta. Yo, para minimizar ese caso siempre me pongo en la cola detrás de algún “sospechoso”, esto es, una persona de piel más oscura.

Luego queda, si no se ha hecho en España, cambiar unos euros a wones, aunque recomiendo hacerlo en cualquier banco de Seúl, que será menos estafa que el aeropuerto. Igualmente también se puede sacar dinero con cualquier tarjeta de crédito.

Y… ¡ya estamos en Corea!


Resumen cosas a llevar en equipaje de mano:
– Cambios de ropa.
– Cojín hinchable para la cabeza.
– Caramelos.
– Bolígrafo.
– Aspirina.

Donde se unen 2 aguas

Vivir en Seúl, la segunda mayor área metropolitana del mundo (Tokio es la primera), es muy estresante. El tráfico intenso tanto de vehículos como de viandantes, el ritmo de la ciudad, el aire contaminado, y otros factores, minan diligentemente todo cuerpo humano. Así que buscando un poco de calma nos dirigimos hacia 두물머리(du-mul-mo-ri), “la cabeza de dos aguas”.
dumulmori

Llegar a Dumulmori es fácil. Basta tomar la línea jungang (중앙선) del metro en Wangsimni e ir hasta Yangsu (양수, “aguas gemelas”), en unos 45 minutos. Una vez allí hay se puede empezar el paseo por una pasarela para peatones que va junto a uno de los ríos. Alternativamente se puede alquilar una bicicleta junto a la estación. De hecho hay un carril bici que viene desde Seúl y llega hasta Yangpeyong.

Area mapLa belleza del lugar radica en la naturaleza. Dos masas enormes de agua, el Buk-hangang (río Han norte) y el Nam-hangang (río Han sur) se encuentran para formar el Hangang, antes de su paso por Seúl. Además, hay otros pequeños ríos que también desembocan por la zona. Pasear junto al borde del agua ofrece un espectáculo relajante, ataviado con bruma por la mañana y majestuosidad el resto del día.

La lengua de tierra que separa ambos ríos incluye un pequeño pueblo, estanques, varios jardines y puentes. Es recomendable visitar el jardín Semiwon (atención que no se permiten bicicletas) y de ahí cruzar por un puente de botes hasta el área principal.

두물머리Al final de la península destaca por si solo un impresionante árbol de 400 años, un Zelkova que marca el fin de la tierra. Un árbol que incluye la leyenda de una serpiente que vive en su interior y sale sólo cuando Corea está en peligro. También cuenta la historia que un soldado japonés, durante la ocupación imperial, quiso cortar este árbol pero su hacha se iluminó y se le rompió la mano, por lo que huyo despavorido.

En resumen, un lugar muy relajante para combatir el ritmo de la ciudad, a pocos kilómetros de la misma. No es un destino turístico primario, pues un visitante que quiera conocer los alrededores de Seúl debería ir antes a ver la impactante muralla de Suwon y quizás también el lago Ilsan en primavera (ambos al límite de 1 hora en metro desde Seúl). Tras esto, la cabeza de dos aguas espera.

Mi sitio favorito en este planeta

Hace unos días el amigo Xavier Colomés estaba de viaje y comentaba que “su sitio favorito en este loco planeta es el Paseo de los Tristes, Granada“. Eso me hizo pensar cual sería mi sitio favorito. Al momento pensé 3 lugares: los jardines de Laribal en Barcelona, el castillo de Sax (Alicante), o el palacio del Gyeonghuigung en Seúl. Los tres combinan arquitectura con naturaleza y silencio. Puestos a elegir uno, me quedo con…
Main palace
Gyeong-hui-gung (경희궁, 慶熙宮, literalmente “celebración brillante palacio”) o palacio del oeste, es uno de los 5 palacios de la dinastia Joseon, que reinaron en Corea desde el S.XIV al principio del S.XX. Estos palacios son lo más destacable a ver en Seúl, siendo Patrimonio de la Humanidad uno de ellos.

Está a 5 minutos andando del mismísimo centro de Seúl. El único con entrada gratis. Pero el más pequeño, aunque originalmente (antes que los japoneses lo arrasaran) era grandísimo. Lo curioso es, por extraño que parezca, que normalmente está vacío. Como muestra, un vídeo que grabé el pasado domingo a las 2 de la tarde, cuando en teoría tendría que estar a rebosar de turistas… (ver con volumen alto)

The treeEn un estruendoso Seúl, este palacio es un increíble remanso de paz. Miras a un lado, y solo ves montaña y árboles, al otro, rascacielos. Miras arriba y abajo, y ves la nieve en los tejados, deshaciéndose y cayendo formando recuerdos en las rocas. Y te sientas a leer un libro bajo el sol de otoño, mientras las hojas de mil tonos ocres van cayendo. Es la sombra deseada bajo el calor húmedo del monzón. Y el lugar del paseo primaveral. Cada una de las 4 marcadas estaciones en Corea ilumina el palacio de manera nueva.

Finalmente, a un lado de la salida se halla quizás el árbol más majestuoso de Seúl, un Zelkova serrata de unos 380 años, con escasos 19 metros de alto, pero con un tronco sacado de una leyenda. Con una circunferencia de casi 4 metros, el tronco se abre de forma que cabe una persona dentro. Quien pudiera entrar ahí y salir 380 años atrás, en el año 1630, para poder ver el esplendor original de un palacio que equilibra todo su alrededor.

Más fotos del palacio en mi flickr.