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Quizás el metro más grande del mundo

El metro de Seúl es enorme, quizás uno de los más extensos (depende de si se consideran algunas líneas). Hablamos de más de 500 estaciones, con más de 900Km de vías.

The train is almost hereSi has estado de visita en la ciudad, habrás visto el increíble mapa de líneas entrecruzadas sin fin. Tanto que a veces se hace necesario usar una aplicación de móvil para encontrar la ruta ideal. Al respecto, la app más famosa para android es Jihachul, pero yo personalmente prefiero Metroid, pues es más ligera.

Si vives en la ciudad sabrás que es una red enorme que no para de crecer. Cada pocas semanas se abren nuevas estaciones o incluso líneas. Por ejemplo, recientemente conectaron la Gyeongui con la Jungang, permitiéndote viajar desde casi la frontera del país al este de la provincia de Gyeongi-do. Aunque si te van las aventuras, simplemente viajar de punta a punta de la línea 1 te lleva 3 horas y 42 minutos, cruzando 75 estaciones.

La expansión de la red a puede verse en dos vídeos publicados en youtube, donde se muestra el mapa de la provincia de Gyeongi-do con Seúl en el centro.

¿Cuál es la estación de metro con más tránsitos de pasajeros? Pues gana de calle la estación que cierta canción hizo famosa, por encima incluso de la estación central de trenes de la ciudad. Tomando los datos de septiembre de 2013 (en coreano) tenemos:

  • 1. Gangnam (Línea 2): 5,587,855
  • 2. Sillim (Línea 2): 4,044,493
  • 3. Jamsil (Línea 2): 4,037,916
  • 4. Seoul Station (Línea 1): 3,904,774
  • 5. Hongik Univ (Línea 2): 3,814,410
  • 6. Sindorim (Línea 1+2): 3,694,700
  • 7. Express bus terminal (Línea 3): 3,453,372
  • 8. Guro Digital Complex (Línea 2): 3,450,750
  • 9. Yeongdeungpo (Línea 1): 3,158,505
  • 10. Samseong (Línea 2): 3,158,505

Hong Kong, de apocalipsis a edén

Acababa mis agobiantes clases de coreano y me merecía una escapada fuera de Corea. Investigué varios destinos cercanos, desde Camboya a Filipinas, pero teniendo en cuenta que iría solo, la opción era una ciudad. Y Hong Kong apareció. Nunca había tenido interés en esta ciudad-estado, pero tras leer un poco me interesó, especialmente al saber que tenía mucha superficie definida como parque natural. También una reseña de la visita de Felipe y un blog de un canario afincado allí me ayudaron.

Night viewPodría decir que Hong Kong es una mezcla de China e Inglaterra, pero es como decir que España es Marruecos y Francia, o Corea es China y Japón. Si es cierto que Hong Kong retiene algunas costumbres inglesas, como el fascinante té con leche, o la absurda exclusividad de algunos clubs o restaurantes. Pero el idioma inglés, aparte del típico “Hello Néih hóu” como saludo, y los nombres de las calles, ha desaparecido. El cantonés golpea tus oídos nada más llegar.

De hecho, mi primera impresión fue, a parte del calor, el ruido omnipresente. Los semáforos constantemente haciendo golpes mecánicos, las escaleras del metro, el tráfico intenso, las risas de la gente. Mi alojamiento, barato pero en el centro de la ciudad, es quizás el lugar más ruidoso donde he dormido (¡a 50dB!). Suerte que llevaba tapones. Pero di un paseo y entré a un restaurante a comer, y el oido se relajó cuando el sentido del gusto tomó protagonismo.

Too many peopleMis paseos turísticos del primer y segundo día se centraron en lo típico. Comer por las calles de Kowloon, bajar hasta la Avenida de las Estrellas, cruzar desde el continente a la exclusiva isla de Hong Kong. También ir al jardín de Nan Lian y alrededores, que me defraudó al ver que la paz se veía perturbada por el ruido del tráfico cercano. De hecho lo que más me gustó de la zona fue un pequeño parque no turístico, Fung Tak. Paseando por allí solo veía viejas colmenas atestadas de gente.

Mapa de Hong KongEl tercer día mi impresión mejoró mucho, muchísimo, al visitar la isla de Lantau. En ese momento me di cuenta que Hong Kong lo tiene todo, desde la apocalipsis urbana hasta parajes remotos de tranquilidad. La isla de Hong Kong (en violeta) está llena de centros comerciales y hoteles interconectados con pasarelas, comiéndose las calles, haciendo casi imposible orientarse. Enfrente, Kowloon es un área bulliciosa, con mucha vida, comida en la calle, mercados, y gente que sorprendente camina tranquilamente. Lantau es tierra virgen, un remanso de paz y naturaleza. Me quedé con ganas de ver New Territories y otras islas.

Los precios estaban bastante bien. No baratos, como en otros lugares de Asia, pero igualmente interesantes. La gastronomía es tremendamente variada. Así que es buen destino si buscas ir de compras o comer. Pero recuerda llevar tapones de oídos.

Mis fotos de HK en flickr:

Vivir en una colmena

My street and a high buildingVivo en una calle secundaria, de edificios de hasta 5 plantas, tranquila. O era tranquila hasta que empezaron a construir la “colmena” que se ve al fondo, en la foto. Ruidos a todas horas, para levantar un edificio de officetels, un término de inglés coreanizado que pretende agrupar office y hotel: sin eufemismos, habitaciones para trabajadores.

A los coreanos les fascina lo nuevo. Hasta el punto de asociarlo a comodidad, seguridad y status social. Algo muy relativo. Incluso reconstruyen palacios, patrimonio de la humanidad, para que luzcan como nuevos (con nueva instalacción de cámaras de vigilancia, de paso).

En mi primera visita a Corea, un amigo coreano intentaba de animarme a mudarme a Corea, así que me llevó a una zona de officetels en Gangnam. -Si vienes podrías vivir aquí; son nuevos y con alta seguridad. -Hmm, si viniera me gustaría vivir en el casco antiguo. Cara de retrato y pena por el pobre extranjero tonto.

Lo cierto es que en mi primer año estuve viviendo en una colmena pequeña, de solo 15 pisos y 8 habitaciones por planta. No uso el término “apartamento” o similar, sino “habitación”, porque realmente son eso. Una habitación grande (según que caso), con una zona de cocina, una zona donde está la cama, un mini cuarto de baño aparte, y la omnipresente pero única ventana. El alquiler a precio de Barcelona. Aparte, casi 90€ mensuales de comunidad para pagar un portero que comía ramen las 24 horas y dos holgazanes de mantenimiento del edificio.

Hay muchas anécdotas sobre aquel edificio, pero la que quiero recordar ahora es la del hermetismo de la única ventana. En realidad, una ventana con dos puertecitas a los lados. Al igual que casi se puede ver en la foto. Vino mi primo de visita y se alojó en casa. Me puse enfermo. Una mañana abrimos las ventanas, para ventilar. Y la puerta del pasillo del edificio. Y las ventanas del pasillo. Pero ni una brizna cruzó la casa. Mi primo enfermó.

Aquel edificio estaba diseñado para evitar movimientos de aire, debido al frío invierno coreano. Pero de una forma tan extrema que más bien recordaba al edificio de Cazafantasmas, diseñado para atraer espectros.

La ventilación, ese gran olvido de la arquitectura coreana moderna. En las casas antiguas, llamadas hanok, hay un patio central que ayuda a mover aire frío y caliente. Pero en las colmenas de officetels y en los gosiwon (residencias de estudiantes, con micro habitaciones de 3m²), nadie necesita ventilación. Total, los coreanos sudan poco. Y cocinan poco. Así que la única opción que queda para mover aire es el aire acondicionado.

Ahora vivo en un one-room. Mucho más barato, en un edificio mucho más pequeño. Sin embargo, en la calle estamos a 15ºC. Tengo la ventana abierta. El aire acondicionado está encendido, moviendo aire. Y hay una astilla en mi mente de ingeniero.