Tag Archives: naturaleza

La flor de tu país

Rosa de SiriaCuando mis amigos coreanos me preguntaban ¿cuál es la flor nacional de España? yo sonreía sin saber que responder. En Corea cada país tiene una flor representativa, y ellos están muy orgullosos de que la suya sea la rosa de Sharon (o rosa de Siria). El himno habla de esa flor, y de hecho incluso hay un tren que se llama así: Mugunghwa (무궁화, en coreano).

Los propios coreanos tienen asignadas flor a todos los países. La de España, el azahar; de México, la dalia; de Reino Unido, la rosa; de Estados Unidos, la flor de frambuesa; etc. Lo curioso es que si busco en internet, “la flor de España” es el clavel.

Podría sonar simplón, pero en el fondo todos tenemos topónimos relacionados con la naturaleza, e incluso hay otras asociaciones de conceptos que si que tenemos en mente. Por ejemplo, animales: España – conejo/toro/lince, Francia – gallo, Inglaterra – zorro. Lo que pasa es que no está institucionalizado como en Corea.

Además, también hay asociaciones con otros elementos naturales, como árbol o animal, y no solo de países sino también de ciudades, por ejemplo:

  • Seúl: el pájaro picapica, el árbol ginko, la flor de fortisia.
  • Busan: la gaviota, la planta de camelia, la flor de camelia.
  • Incheon: la grulla, el tulipero, la rosa.
  • Daegu: el águila, el abeto, la magnolia.

¿Sería bueno tener institucionalizado elementos naturales? Yo creo que sí, aunque al menos sirviera para cuidarlos como se merecen. La desconexión que existe entre la mayor parte de la población (urbana) actual con la naturaleza es tan extrema, que cualquier ayuda a volver a las raíces siempre será buena.

Deberías cultivar vegetales

Growing tomatoesDesde hace al menos 8 años cada año he cultivado vegetales en casa. Incluso en mis 3 años en Corea, siempre encontré una manera de tener unas macetas con tomates y pimientos. Y os aseguro que si yo pude, viviendo en los zulos que he vivido (5m², una sola ventana), vosotros también podéis. No hay excusa posible.

Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Primero porque te das cuenta del proceso de creación de, p.ej. un tomate. De lo lento y difícil que es conseguir un tomate como el que compraste en el mercado. Acabas valorando más lo que comes. Y a la vez, cuando cultivas, acabas regalando más. A pesar del tiempo empleado, hay una necesidad de compartir los frutos. Algo que quizás llevamos en los genes desde la prehistoria y que nos ayudó a evolucionar.

Big corn saladLo que he visto tras vivir en Barcelona, Seúl y México DF es una total desconexión de los ciclos naturales y la gente. Preguntas a alguien de la calle cuando es la temporada de tomates y te dirá “todo el año”. ¿No es triste?

Es cierto que aun hay ecos del pasado rural en las ciudades. En Barcelona, hay tradiciones que hacen que, por ejemplo, se tomen castañas a final de octubre. O en Corea, debido a las marcadas 4 estaciones, se esperan boniatos en otoño y no en otras estaciones.

A veces imagino un futuro donde la gente en las ciudades esté obligada bajo multa a tener plantas en sus balcones, plantas comestibles. Al menos las ciudades serían más coloridas y sostenibles. Es cierto que arreglar el mundo a base de multas o reglas no es una solución, sino que la propia gente supiera de manera natural lo que deberían hacer. Hace falta más educación. O al menos más curiosidad.

La isla de los iluminados

Water noiseEl parque de Seonyudo es uno de los mejores secretos de Seúl. Situado en una isla en medio del río Hangang, es un lugar accesible sólo con autobús o desde un puente peatonal. Esto hace que sea un parque sin aglomeraciones y sin turistas.

Fue un familiar de visita quien se empeñó en ir a esa zona verde. Yo fui caminando la primera vez. Más tarde descubrí que se puede ir en autobús (760, 603, 5714 y 7612) ya que hay una parada allí, en medio de un puente; por ejemplo, se puede tomar uno de esos autobuses en la parada de Hapjeong de la línea 2. O también se puede ir andando, desde la salida 2 de la parada Seonyudo de la línea 9: tras 500 metros se llega al puente peatonal. Una opción muy práctica es llegar en autobús, recorrer la isla y salir por el puente rumbo al metro.

Seonyudo (仙遊島, “la isla donde caminan los iluminados”) fue el primer eco-parque que se abrió en Seúl. Anteriormente había una depuradora de agua, así que al remodelarlo mantuvieron los depósitos, balsas y canales. La abundancia de agua corriendo a varios niveles da una sensación muy relajante, recordando a los jardines árabes.

Un lugar alternativo que no debes perderte si vives en Seúl o estás de visita.

Algunas fotos:

Mi sitio favorito en este planeta

Hace unos días el amigo Xavier Colomés estaba de viaje y comentaba que “su sitio favorito en este loco planeta es el Paseo de los Tristes, Granada“. Eso me hizo pensar cual sería mi sitio favorito. Al momento pensé 3 lugares: los jardines de Laribal en Barcelona, el castillo de Sax (Alicante), o el palacio del Gyeonghuigung en Seúl. Los tres combinan arquitectura con naturaleza y silencio. Puestos a elegir uno, me quedo con…
Main palace
Gyeong-hui-gung (경희궁, 慶熙宮, literalmente “celebración brillante palacio”) o palacio del oeste, es uno de los 5 palacios de la dinastia Joseon, que reinaron en Corea desde el S.XIV al principio del S.XX. Estos palacios son lo más destacable a ver en Seúl, siendo Patrimonio de la Humanidad uno de ellos.

Está a 5 minutos andando del mismísimo centro de Seúl. El único con entrada gratis. Pero el más pequeño, aunque originalmente (antes que los japoneses lo arrasaran) era grandísimo. Lo curioso es, por extraño que parezca, que normalmente está vacío. Como muestra, un vídeo que grabé el pasado domingo a las 2 de la tarde, cuando en teoría tendría que estar a rebosar de turistas… (ver con volumen alto)

The treeEn un estruendoso Seúl, este palacio es un increíble remanso de paz. Miras a un lado, y solo ves montaña y árboles, al otro, rascacielos. Miras arriba y abajo, y ves la nieve en los tejados, deshaciéndose y cayendo formando recuerdos en las rocas. Y te sientas a leer un libro bajo el sol de otoño, mientras las hojas de mil tonos ocres van cayendo. Es la sombra deseada bajo el calor húmedo del monzón. Y el lugar del paseo primaveral. Cada una de las 4 marcadas estaciones en Corea ilumina el palacio de manera nueva.

Finalmente, a un lado de la salida se halla quizás el árbol más majestuoso de Seúl, un Zelkova serrata de unos 380 años, con escasos 19 metros de alto, pero con un tronco sacado de una leyenda. Con una circunferencia de casi 4 metros, el tronco se abre de forma que cabe una persona dentro. Quien pudiera entrar ahí y salir 380 años atrás, en el año 1630, para poder ver el esplendor original de un palacio que equilibra todo su alrededor.

Más fotos del palacio en mi flickr.