La ecología de no tener hijos

El otro día, en la cocina de la oficina, una joven becaria preguntaba a sus compañeras de entre 20 y 30 años cuándo iban a tener hijos. Muchas decían que les gustaría tener, pero que era pronto. La becaria insistía en que le encantaría tener uno, la mayor alegría de su vida. Para no extinguir la conversación, pasó a preguntar a los hombres.

Llegado mi turno yo respondí: – No quiero tener hijos, porque en este planeta ya hay demasiada gente; de hecho no tener es la mejor actitud personal a nivel ecológico que puede hacer alguien (órdenes de magnitud por encima de otras acciones como no tener coche, evitar vuelos o ser vegano). Es más, si alguien quiere no tener, ¡yo le pago la operación de esterilización! – bromeé.

La chica se sorprendió e insistió en su deseo de tener hijos, ¡y que le den a la ecología!(sic) Yo maticé que no pido que nadie tenga hijos, sino que no se tome el camino que dicta la sociedad sin pararse a pensar en el futuro de la especie y los problemas globales actuales.

La conversación se volvió más interesante al presentar un dilema ético: si tienes un botón que hace desaparecer el 99% de la población mundial al instante, ¿lo pulsarías? Por otro lado, si ese botón no mata a nadie pero deja estériles al 99% de la población, ¿lo pulsarías en lugar del otro? Por supuesto que no pulsaría ninguno, pero a la sufrida Gaia le queda poco para pulsarlos, varias veces seguidas.

Cuando nací habían 4200 millones de personas en La Tierra, ahora hay 7500 millones. Cuando nació mi padre, 2500 millones, cuando nació mi abuelo, 1800 millones. Pero algo no ha cambiado: la superficie de este planeta. Ya salimos a 14.7 personas por Km², contando los océanos y las montañas.

Efectos de nuestro espacio finito vs. superpoblación: los precios de la vivienda suben porque hay más gente comprando, hay más turistas en todos lados porque hay más gente, hay más contaminación porque hay más gente generándola. Todos los problemas actuales puedes acabar asociándolos al exceso de población.

La solución alternativa si decides tener hijos es el decrecimiento. Tener menos objetos, consumir lo imprescindible, reciclar, viajar poco, y seguir las recomendación de cierta canción de Siniestro Total ;-P

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